Los terremotos (地震, leído “jishin“) son muy frecuentes en Japón, suceden casi a diario a lo largo de casi todo el país, aunque la gran mayoría de ellos son de muy baja intensidad y apenas son perceptibles.

 

La medición de los terremotos. Las escalas

El fuerte terremoto que sacudió Japón en marzo de 2011 fue, según la prensa, de magnitud 9,0. Sin embargo, mucha gente confundió la escala (incluso algunos medios de comunicación) y pensaron que se trataba de una magnitud de la escala Richter, el famoso sistema de medición creado en la década de los ’30.

Y es que, en realidad, los sismólogos no utilizan actualmente la escala de Richter como herramienta universal para la medición de terremotos, ya que no es capaz de medir con precisión la energía emitida en seísmos tan grandes como el que afectó a Japón.

Carretera a Naka (Japón) tras el seísmo del 11 de marzo de 2011

Por ello, los científicos usan la escala de magnitud de momento, desarrollada en la década de los ’70.

 

Ondas y energía liberada: la manera de medir la intensidad de los terremotos

Un terremoto produce muchos tipos de ondas que se irradian desde su epicentro y se mueven en una amplia variedad de frecuencias.

En comparación con la escala de Richter, la escala de magnitud de momento puede tener en cuenta varios de estos tipos de ondas, y en un mayor espectro de frecuencias. Por ello, es una escala más capaz de estimar el total de energía liberada en un terremoto.

No cabe duda de que la escala Richter es sencilla de entender y de una lógica irrefutable, puesto que mide las ondas mediante el uso de sismógrafos, instrumentos delicados que, cuando la Tierra se mueve, registran la amplitud, o la altura, de la onda. Cuanto mayor sea la fluctuación o vibración registrada, más grande se considera el terremoto. En concreto, la escala es exponencial, de modo que un terremoto de 7,0 es 10 veces más grande que un 6,0.

El problema es que la escala de Richter presenta dos defectos.

 

El problema de la saturación

El primero es el conocido como “problema de la saturación“: los sismógrafos han de ajustarse a frecuencias específicas para medir las ondas sísmicas. Pero los terremotos inusualmente fuertes, mucho más allá de los 7.0 Richter, liberan la mayor parte de su energía a frecuencias aún más bajas de las prefijadas en los sismógrafos, por lo que la medición de los aparatos suele estar muy por debajo de la cantidad real de energía liberada.

 

La falta de referencia a los efectos físicos

El segundo problema de la escala de Richter es que no se refiere directamente a las propiedades físicas de la zona de la falla. Por el contrario, la escala de magnitud de momento puede inferir la orientación de la falla y la dirección del corrimiento, así como la distancia a la falla.

La escala de magnitud de momento está calibrada para coincidir, aproximadamente, con la escala de Richter hasta el grado 7,0. Pero, a diferencia de la escala de Richter, la escala de magnitud de momento no sufre el problema de la saturación, pudiendo medir la energía liberada por los terremotos inesperadamente potentes.

Esperando al "big one", el terremoto que destruirá Japón

 

Una escala especial para Japón

Pero además de estas dos escalas, en Japón (y también en Taiwan), se utiliza la escala JMA (Japan Meteorological Agency), que mide, de 0 a 7, el grado de agitación en un punto de la superficie terrestre y el efecto que deja sentir en ese punto, mientras que, como hemos visto, la Escala Richter mide la energía liberada por un seísmo en su epicentro.

Esquema de la escala JMA de terremotos de Japón

Las unidades de la escala JMA son los shindo (震度), literalmente “grados de agitación”.

Inicialmente la Agencia Meteorológica Japonesa (JMA) creó una escala de cuatro estados shindo en 1884, cuyos niveles eran: 微 (leve), 弱 (flojo), 強 (fuerte), y 烈 (violento).
Esta escala se modificó en 1898, asignando niveles numéricos de 0 a 7.

En 1908, a estos niveles de la escala se les asignó una descripción en función del efecto percibido por las personas.

Esta escala fue la utilizada durante el periodo conocido como restauración Meiji y, posteriormente, en la era Shōwa.

Tras el conocido como Gran Terremoto de Hanshin de 1995, los niveles 5 y 6 se subdividieron cada uno en dos (débil 弱 y fuerte 強), llegando a un total de 10 niveles.

Los terremotos son un fenómeno de la naturaleza con el que los japoneses han de convivir y por ello todos los japoneses reciben formación en la escuela, desde pequeños, sobre cómo actuar ante un seísmo.

Devastadores efectos de los terremotos en Japón

 


Artículo publicado el 11 de mayo de 2011.

Intensidad de los terremotos: la forma de medirla
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Soy Javi, bloggero desde el año 2004. Tras un montón de viajes por Japón con Pilar y acompañado de amigos japoneses en algunas ocasiones, he aprendido mucho de aquel país y he descubierto muchos lugares ocultos. Ahora con mis artículos espero poder acercar el Japón "oculto" a mucha gente y que nuestra experiencia sea útil para todos aquellos que, como nosotros, no se conforman con la información común de las guías y el turismo habitual. Creo que hay mucho Japón por descubrir y quiero mostrarlo.

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