En Japón existe la creencia de que en la vida hay ciertas edades en las que se puede tener muy mala suerte.

Son años funestos que pueden depararnos muchas adversidades.

Allí los llaman “yakudoshi” y aseguran que saben cuáles son esos años.

 

 

La edad en Japón

Socialmente, se le otorga mucha importancia a la edad en la sociedad japonesa.

Desde el nacimiento, las edades en Japón determinan diferentes responsabilidades, hasta llegar a la jubilación, momento en el que las personas se liberan de las cargas de responsabilidad que la sociedad les impone.

Y es que, debido a las influencias confucionistas chinas, en Japón la tercera edad recibe el máximo de respeto y cariño.

Por eso, cada año, en septiembre, se celebra el Día del Respeto a los Mayores precisamente como reconocimiento a su labor.

 

 

Celebraciones sobre la edad en Japón

Al igual que en el resto del mundo, en Japón también se celebran los cumpleaños. Pero no es la única celebración relacionada con la edad.

Un japonés, a lo largo de su vida, celebra diversas festividades relacionadas con su edad.

Algunas de las celebraciones tradicionales más conocidas son el Día de la Mayoría de Edad, celebrado en enero, o el Shichi Go San celebrado en noviembre.

Celebración del Shichi Go San

 

 

Supersticiones japonesas

Aunque puede no parecerlo, el pueblo japonés es supersticioso.

Son numerosas las supersticiones que existen en Japón.

 

Aquí puedes consultar una amplia lista de ellas, ordenada por temas:

Supersticiones japonesas

 

Por supuesto, la edad está también relacionada con la buena y la mala suerte.

Por eso existen las yakudoshi o edades de la mala suerte.

Veamos cuáles son.

 

 

Yakudoshi: los años de la mala suerte

En Japón existe la antigua creencia de que hay ciertas edades en las que existen muchas más posibilidades de tener mala suerte.

Tabla de yakudoshi o edades de la mala suerte en el santuario Namba Yasaka de Osaka
Tabla de yakudoshi o edades de la mala suerte en el santuario Namba Yasaka de Osaka

 

Las personas se enfrentan a mayores peligros, desgracias o enfermedades cuando cumplen estos años.

A estas edades de mal presagio se las conoce con el nombre de yakudoshi (厄年).

Se trata de una creencia de la que se tiene constancia hace más de 1.200 años.

 

El sexo es determinante

Las edades de mala suerte o yakudoshi varían por sexo.

Así, para los hombres son 25, 42 y 61 años.

Para los mujeres son 19, 33, 37 y 61 años.

Tabla con las edades de la mala suerte o "yakudoshi" para el año japonés 28 (2016 en el calendario occidental)
Tabla con las edades de la mala suerte o “yakudoshi” para el año 28 (2016 en el calendario occidental)

 

Los años anterior y posterior: maeyaku y atoyaku

A los yakudoshi también se les conoce con la palabra honyaku (本厄), “infortunio principal”.

Pero la superstición no termina ahí.

 

Los años anterior y posterior a cada edad de mala suerte o yakudoshi, se conocen como maeyaku (前厄) y atoyaku (後厄), respectivamente, y también implican un mayor riesgo de mala suerte.

La explicación de esta superstición reside, como en otros muchos casos, en la fonética, ya que en Japón es habitual la creencia de que ciertas palabras son portadoras de mala suerte por pronunciarse de manera similar a otras más funestas.

 

Los años de peligro moderado

Oliver Statler, en su libro “Japanese Pilgrimageamplía la lista de años yakudoshi con lo que denomina “años de menor peligro”, una lista enorme de 22 edades que afectan a ambos sexos: 1, 6, 7, 15, 16, 19, 24, 25, 28, 34, 37, 43, 46, 51, 55, 60, 64, 69, 70, 78, 79, y 82.

 

 

Cómo librarse del yakudoshi

¿No hay una manera de librarse de esos años de mala suerte?

¡Por supuesto que sí!

Es habitual acudir a un santuario el año anterior a un yakudoshi para participar, previo pago, en una ceremonia denominada “yakubarai (厄払い) (o acudir a un templo para participar en otra ceremonia conocida como yakuyoke, 厄除け).

Dichas ceremonias, dirigidas por un sacerdote, tienen como objetivo limpiar la mala suerte y bendecir a la persona que va a cumplir una de las edades de la mala suerte para que no sufra infortunios.

 

El precio de librarse de la mala suerte

Cuando se participa en un ritual yakuyoke o yakubarai para acabar con la mala suerte de un yakudoshi, se debe pagar una tarifa denominada kitouryou, que está fijada por el santuario o templo, y que suele rondar los 5.000 yenes.

 

Se celebran numerosas ceremonias yakubarai y yakuyoke a comienzos de año, pues mucha gente desea comenzar el año “con buen pie”.

Un ejemplo es el ritual celebrado durante el festival Hadaka Mairi de Morioka (en la región norteña de Tōhoku).

Festivales de Japón: Hadaka Mairi de Morioka (prefectura de Iwate)
Festival Hadaka Mairi de Morioka

 

También es habitual solicitar una de estas ceremonias el día del cumpleaños.

Además de estos servicios religiosos, existen también las “kitō” (祈祷), ceremonias que se celebran durante todo el año y en las que, previo pago, se recibe la protección de las deidades de un santuario shinto o de un buda, dependiendo de si se ha acudido a un santuario o  a un templo budista, respectivamente.

 

Participar en determinados festivales shinto también suele ser una posible solución para evitar la mala suerte (ver calendario de festivales japoneses).

Por ejemplo, durante la festividad del Setsubun, puesto que se celebra a comienzos de año y lleva aparejada una serie de rituales contra la mala suerte, es también habitual acudir a una ceremonia yakuyoke o yakubarai.

Festivales de Japón: Festival Setsubun en el templo Sensoji de Asakusa, en Tokio
Ritual mamemaki durante la celebración del Setsubun en el templo Sensoji de Asakusa (Tokio)

 

 

¿Conocías esta curiosa creencia?

¿Estás cerca de cumplir un yakudoshi?

¡Acude a un templo o santuario para librarte de la mala fortuna!

 

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