El cementerio Okunoin, el más grande de Japón, es el lugar más importante del monte Kōyasan, uno de los parajes más tranquilos, místicos y bellos que podrás visitar en Japón.

 

El Monte Kōya (o Kōyasan) es uno de los retiros espirituales más importantes de Japón y un gran cambio de ambiente tras visitar las enormes y ruidosas ciudades de Tokio y Ōsaka, llenas de coloridos y brillantes rótulos luminosos, tráfico y gente.

Este lugar atrae la atención de los viajeros que buscan en Japón una experiencia diferente y auténtica.

 

 

Un lugar sobrecogedor

Situado en un denso bosque de cedros y envuelto en neblina en algunas ocasiones, el cementerio Okunoin (奥の院) es un lugar sobrecogedor (sobre todo si eliges una buena hora para visitarlo).

Miles de lápidas cubiertas de musgo se mezclan con los vetustos cedros creando una atmósfera sagrada cargada de paz y misterio.

Viajar al Monte Koya o Koyasan: cementerio Okunoin. Camino hacia el Tōrōdō (燈籠堂) o sala de los faroles, el lugar más sagrado

 

Es el lugar más sagrado del Monte Kōya y, en nuestra opinión, el de mayor interés.
Por ello viajamos hasta allí en nuestro primer viaje en el año 2008 sin dudarlo.

Viajar al Monte Koya o Koyasan (Wakayama): cementerio Okunoin
Visitando el cementerio Okunoin en 2008

 

 

Ruta por el cementerio Okunoin

Para entrar en el cementerio existen dos posibles entradas: cruzando el puente Ichinohashi (parada de autobús Ichinohashiguchi) o a través de la entrada Okunoin Sandō (parada de autobús Okunoinmae).

 

El puente Ichinohashi

El puente Ichinohashi (一の橋, “primer puente“) es una de las dos entradas a Okunoin, el cementerio más grande de Japón, con más de 200.000 lápidas repartidas por los dos kilómetros de camino adoquinado que serpentea por el bosque y conduce al mausoleo de Kōbō Daishi.

Viajar al Monte Koya o Koyasan (Wakayama): cementerio Okunoin. Entrada Ichinohashi (一の橋)
Cementerio Okunoin. Entrada Ichinohashi (一の橋) durante la época del momiji

 

Es costumbre hacer una reverencia antes de cruzar dicho puente como muestra de respeto a Kōbō Daishi.

 

Adentrándonos en el cementerio

Tras cruzar el primer puente y siguiendo el sinuoso sendero de adoquines, flanqueado por cedros y miles de lápidas de diversa antigüedad mezcladas, nos adentramos más y más en el cementerio.

Viajar al Monte Koya o Koyasan (Wakayama): cementerio Okunoin. Lápidas y musgo.

 

Por alguna razón, este cementerio me recuerda mucho a la base del Monte Haguro y me parece que guardan una fuerte similitud.

Se respira una profunda paz y un silencio que se rompe en algunas ocasiones por el ruido de una rama de cedro al crujir o por algún otro sonido que, por instantes, al ser casi de noche, nos alteran.

Pero no hay que asustarse. Es Japón. Allí no hay ningún peligro.

 

Este cementerio recibe cada año más de un millón de visitas, la mayoría de las cuales seguramente son parte de un viaje espiritual (como el Camino de Kumano).

Pero también muchos nos adentramos en ese cementerio buscando la paz y la belleza.

 

El lugar de la salvación de las almas

Se dice que el cementerio de Okunoin es el primer lugar por el que comenzará la salvación de las almas el día de la resurrección (cuando el Buda Miroku llegue a la Tierra) por lo que aquí descansan los restos fúnebres de grandes personalidades y monjes importantes desde hace siglos.

Viajar al Monte Koya o Koyasan (Wakayama): cementerio Okunoin. Lápidas y musgo

 

Para quienes no tienen la suerte (o el dinero) para que sus restos descansen aquí, se dice que dejando un mechón de pelo es suficiente para ser de los primeros en ser llamados a la salvación.

 

 

Rincones extraños

Si se sabe observar (y mejor aún si se conoce algo el idioma japonés), es posible encontrarse con rincones realmente curiosos, como tumbas de líderes religiosos, señores feudales e incluso algunos empresarios importantes.

 

Uno de esos rincones interesantes, que es además uno de los monumentos funerarios más importantes de Okunoin, es el memorial por las víctimas de la guerra en el norte de Borneo (durante la Segunda Guerra Mundial), que honra a los soldados japoneses, malayos y australianos muertos en esa batalla.

Este memorial se distingue por las banderas que pueden verse ondeando en él.

 

El siniestro “pozo de espejo”

Otro de los rincones curiosos (y que no resulta difícil encontrar) es el Sugatami No Ido (姿見の井戸) o “Pozo de Espejo (de cuerpo entero)“.

Está justo después de cruzar el segundo puente, Naka No Hashi (中の橋), y se distingue porque está construido con madera.

Pues bien, la leyenda dice que si miras al pozo y no te ves reflejado, morirás en menos de tres años. ¿Te atreves a mirar?

 

Los gritos del infierno

Si paseas atento también podrás encontrar el Zenni Jōchi Ishibumi (禅尼上智碑, “monumento Zenni Jochi“), una lápida de un metro en recuerdo a una monja budista.

Una aterradora leyenda dice que si acercas tu oreja a esa lápida podrás escuchar los gritos que salen del infierno.

Si te atreves a escuchar (y oyes algo), me gustaría que lo comentaras al final de este artículo.

 

 

En lo profundo del cementerio

El camino continúa mientras el silencio es cada vez mayor y aumenta el misterio.

De repente aparecen ante mí una serie de edificios de madera y un conjunto de estatuas.

Se trata de la Shotokuden (sala de té) y la Gokusho (sala de ofrendas).

Viajar al Monte Koya o Koyasan (Wakayama): cementerio Okunoin. Shotokuden (sala de té) y Gokusho o sala de ofrendas
Shotokuden (sala de té) y la Gokusho (sala de ofrendas).

 

Se oye el rumor del agua de lo que parece ser un riachuelo cercano.

Se trata de las estatuas Mizumuke Jizo y el arroyo Tamagawa.

Viajar al Monte Koya o Koyasan (Wakayama): cementerio Okunoin. Arroyo Tamagawa desde el puente Gobyōbashi o Gobyōnohashi (御廟橋).
Arroyo Tamagawa

 

Al lado de la Sala de Ofrendas Gokusho (御供所), se encuentra una fila de estatuas de Jizō, un popular Bodhisattva que cuida de los niños, los viajeros y las almas de los difuntos.

Viajar al Monte Koya o Koyasan (Wakayama): cementerio Okunoin. Estatuas Mizumuke Jizō cerca del Torodo.

 

Allí los visitantes llevan a cabo un curioso ritual que consiste en hacer una ofrenda y arrojar agua con un cazo sobre las estatuas, conocidas como Mizumuke Jizō (“Jizō que se cubren de agua“) para rezar por los miembros de la familia que murieron.

Viajar al Monte Koya o Koyasan (Wakayama): cementerio Okunoin. Estatuas Mizumuke Jizō cerca del Torodo.

 

Los peregrinos (que en Japón visten con una túnica blanca) tienen por costumbre lavarse con el agua sagrada del Tamagawa en el llamado Suigyōba (水行場) antes de entrar en el santuario.

Hay también unas placas de madera con inscripciones en el río.

Están colocadas allí en recuerdo a los ahogados y a los niños que no llegaron a nacer (en el año 2008 no había).

Viajar al Monte Koya o Koyasan (Wakayama): cementerio Okunoin. Arroyo Tamagawa desde el puente Gobyōbashi o Gobyōnohashi (御廟橋). Tablas de madera
Tablillas en recuerdo a los ahogados y a los niños abortados

 

 

El puente Gobyōbashi

El puente Gobyōbashi o Gobyōnohashi (御廟橋, “puente del mausoleo“) cruza el arroyo Tamagawa, que discurre detrás del Mizumuke Jizo y es la separación entre los terrenos más profundos del templo (donde se encuentra la Tōrōdō o sala de los faroles) y el resto de Okunoin.

Es costumbre hacer aquí también una reverencia antes de cruzar el puente, para honrar a Kōbō Daishi, que se encuentra al final del camino, dentro del enorme templo.

 

Un cartel en japonés situado a la entrada del puente informa de que está prohibido tomar fotografías, comer y beber a partir de ese punto.

 

Al final del puente, entre los cedros, se vislumbran los faroles de tenue luz que pretenden guiar al visitante hasta el Tōrōdō o “sala de los faroles”.

La visión del enorme templo al fondo del camino, rodeado de la arboleda y situado al final de un tramo de escaleras, es sobrecogedora, magnífica, impresionante.

Viajar al Monte Koya o Koyasan: cementerio Okunoin. Camino hacia el Tōrōdō (燈籠堂) o sala de los faroles. Nieve en invierno

 

Pero antes de llegar al mausoleo se encuentra la piedra Miroku Ishi (弥勒石 o みろく石) dentro de una caja de madera del tamaño de una cabina de teléfono.

Allí los peregrinos meten una mano por un agujero y tratan de colocar un pedrusco grande y suave en una plataforma superior.

Se dice que notarás la piedra pesada si eres pecador y ligera si estás limpio de pecado, pues el peso de la piedra equivale al peso del pecado.

El nombre de la piedra hace referencia al Bodhisattva Miroku, Buda del futuro, venerado en el budismo Shingon.

 

 

El Tōrōdō o sala de los faroles

El Tōrōdō (燈籠堂) o sala de los faroles es el edificio principal y el lugar más sagrado del cementerio Okunoin.

Viajar al Monte Koya o Koyasan: cementerio Okunoin. Tōrōdō (燈籠堂) o sala de los faroles. Nieve en invierno

 

Está situado cerca de la entrada norte.

Dentro de la sala se dice que hay más de 10.000 lámparas donadas por los fieles y que, según la leyenda, se mantienen encendidas eternamente.

Al menos dos de ellas se dice que llevan encendidas más de 900 años.

Tras esa sala se pueden ver las puertas cerradas del Kōbō Daishi Gobyō (弘法大師御廟) o Mausoleo de Kōbō Daishi, fundador del budismo Shingon de Japón.

 

En dicho mausoleo se encuentra la tumba de Kōbō Daishi quien, según la creencia Shingon, no está muerto sino descansando en meditación eterna mientras espera la llegada de Miroku Nyorai, el Buda del mundo futuro.

Mientras eso sucede, ofrece consuelo a quienes buscan la salvación eterna.

Muchos monjes decidieron posteriormente intentar emular a Kōbō Daishi practicando lo que se conoce como Sokushinbutsu o auto momificación en vida:

 

Descubre la extraña costumbre de los Sokushinbutsu o automomificación en vida:

Las momias sokushinbutsu

 

Muchos visitantes y peregrinos llegan de todas partes para rezar a Kōbō Daishi, y no es raro ver peregrinos recitando sutras aquí.

El sótano de esta sala alberga 50.000 diminutas estatuas donadas en 1984 con motivo del 1.150 aniversario de la entrada de Kōbō Daishi en su meditación eterna.

 

Durante un tiempo (aproximadamente en los años 2013 y 2014) uno de los monjes encargados de cuidar este lugar fue una agradable persona que conoce muy bien España y habla bien el inglés y algo de español.

Desconozco si aún se encuentra allí.

De ser así, quizás tengas la suerte de hablar con él y te explicará muchas cosas interesantes.

 

 

Camino alternativo a Okunoin

En los últimos años se ha generalizado este camino alternativo hasta el Mausoleo de Kōbō Daishi, pues es más corto.

Cuando visitamos el cementerio por primera vez en 2008 no existía esta posibilidad. Este nuevo camino ha sido añadido posteriormente con nuevas tumbas de personas y empresas.

 

Comienza en la parada de autobús de Okunoinmae, que es la última parada de la línea principal de autobús del pueblo, la misma que comienza en la estación del funicular y para en el centro (Senjuinbashi).

 

No recomiendo visitar el cementerio entrando por este camino (Okunoinsandō), porque te perderás casi todo su encanto.

Sin embargo, es buen camino para salir del cementerio y ver algunos lugares interesantes más, como el monumento de la hormiga blanca, erigido por una empresa de pesticidas que quiso pedir perdón por ser culpable del exterminio de millones de esos pequeños insectos con sus productos.

 

 

¿Cuándo visitar el cementerio Okunoin?

En nuestra opinión, el mejor momento para visitar el cementerio de Okunoin es al atardecer.

Quizás sea sugestión, pero parece que en ese momento del día el sonido se hace cada vez más denso y por momentos parecen oirse sonidos extraños aquí y allá.

Viajar al Monte Koya o Koyasan (Wakayama): cementerio Okunoin

 

Hemos visitado el cementerio en varias ocasiones y horas diferentes. Sin duda al atardecer el cementerio resulta más intrigante y mágico.

Y al llegar a la sala de los faroles, el silencio roto por el rumor del arrollo junto con la tenue luz de los faroles y el olor del incienso que proviene del interior crean un ambiente sobrenatural.

Viajar al Monte Koya o Koyasan: cementerio Okunoin. Camino hacia el Tōrōdō (燈籠堂) o sala de los faroles, el lugar más sagrado

 

Eso sí, recuerda que a esa hora no encontrarás ninguna sala abierta. Deberás realizar una nueva visita a otra hora (¿quizás al amanecer?).

 

Consejo

Si vas a visitar el cementerio de Okunoin al atardecer asegúrate primero de planificar bien tus horarios de visita para no hacerlos coincidir con la cena en el templo en el que te alojes, que suele ser, a las 18:00 como muy tarde.

Recuerda que el camino de Okunoin es largo y te tomará bastante tiempo visitarlo.

Algunos templos ofrecen un paseo nocturno por el cementerio.

 

También es mágico si se tiene la suerte de visitar con niebla.

Por el día el cementerio pierde todo su encanto, especialmente en mañanas luminosas, salvo que tengas la “suerte” de poder visitarlo con niebla o lluvia.

 

Okunoin con lluvia

Si el día que vas a visitarlo está lloviendo, eres una persona con suerte.

La belleza y misterio de este cementerio y sus templos se ve multiplicada por el sonido de la lluvia al caer y el silencio.

Estarás seguramente solo en tu visita y podrás sentir aún más la magia de este lugar.

Asegúrate de conseguir un paraguas y aventúrate (en muchas ocasiones hay paraguas disponibles en la entrada de los templos que dan alojamiento. Puedes tomar uno pero, por favor, devuélvelo al acabar tu visita).

Nosotros vivimos nuestra primera visita con lluvia y nunca la olvidaremos.

Qué hacer en Japón cuando llueve

 

Viajar al Monte Koya o Koyasan (Wakayama, región de Kansai)
Día lluvioso en Koyasan

 

Consejo

Caminar por algunos lugares de Kōyasan como el cementerio de Okunoin resulta algo peligroso si no cuentas con buen calzado, pues el suelo es resbaladizo debido al hielo.

Viajar al Monte Koya o Koyasan (Wakayama): cementerio Okunoin. Faroles de piedra, lápidas y musgo. Nieve resbaladiza

Por ello recomiendo usar crampones para caminar.

Nosotros usamos estos crampones de marcha que ahora se venden en Amazon muy baratos.

 

 

Horario de apertura de las salas del cementerio de Okunoin

  • Tōrōdō o sala de los faroles: abierto todo el año de 6:00 a 17:30. Entrada gratuita.
  • Sala de ofrendas Gokusho: abierta todo el año de 8:30 a 17:00. Entrada gratuita.

 

 

El budismo Shingon

Procedente de China, la escuela Shingon fue introducida en Japón en el año 805 por Kūkai (空海) conocido tras su muerte con el sobrenombre de Kōbō Daishi (弘法大師), religioso y sabio erudito a quien se le atribuye la creación de la escritura kana japonesa.

Viajar al Monte Koya o Koyasan (Wakayama): imagen de Kukai o Kobo Daishi
Imagen de Kūkai (空海) o Kōbō Daishi (弘法大師)

 

En nuestro artículo sobre viajar al monte Koyasan explicamos más en detalle los pilares del budismo Shingon:

Viajar al Monte Koyasan

 

En dicho artículo explicamos también cómo llegar hasta Kōyasan, los lugares de interés del monte, cómo moverse en transporte público con transporte público, pases de descuento, etc.

Funicular de Gokurakubashi. Nieve en invierno
Viaje al Monte Koya o Koyasan (Wakayama): funicular de Gokurakubashi. Nieve en invierno

 

Recuerda que en Kōyasan es posible vivir la experiencia de dormir en uno de sus templos budistas.

Créeme, se trata de un viaje fascinante.

Viajar al Monte Koya o Koyasan (Wakayama): cementerio Okunoin. Lápidas y musgo. Nieve en invierno

 

Además es fácil llegar en pocas horas al monte Kōyasan desde Kioto, Ōsaka y Nara.

 

Viajar al Monte Koyasan

 

El cementerio de Okunoin es la experiencia de acercarse a lo divino y misterioso que llevas dentro de ti, si eres capaz de encontrarlo.

 

 


Artículo publicado el 20 de diciembre de 2018.

Los precios y tarifas de este artículo están actualizados a diciembre de 2018.

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