La automomificacion budista en vida o Sokushinbutsu, practicada mayoritariamente en la prefectura de Yamagata por los ascetas del shugendo, es una faceta muy desconocida de Japón.

Aunque resulta repulsiva para muchos occidentales, tras de ella se esconde una fe muy profunda en el más allá y en la trascendencia del alma.

 

Más allá de la belleza de los templos y santuarios de Kioto o Nara, y muy lejos del bullicio de las grandes ciudades como Tokio, Osaka o Nagoya, permanecen vivas las pruebas de una estremecedora y algo aterradora tradición que se pierde en la bruma de los siglos: la momificación en vida.

La automomificación en vida o “Sokushinbutsu” es una antigua práctica ya prohibida y en desuso que muestra una cara oculta y muy desconocida de Japón que el viajero habitual no espera descubrir.

 

 

Un descubrimiento escalofriante

Hace mucho tiempo, buscando información sobre la desconocida y oculta prefectura de Yamagata, me topé por casualidad con algo que me puso los pelos de punta y despertó todo mi interés.

Por ese motivo continué investigando y leyendo más sobre ello, con la intención de visitar algunos de los lugares relacionados en nuestro siguiente viaje a Japón.

Lo que descubrí fue la extraña y espeluznante tradición de la auto-momificación o Sokushinbutsu practicada por algunos monjes budistas pertenecientes a la antigua tradición mística espiritual del Shugendō.

Todo lo que voy a narrar es un relato de la experiencia que vivimos en esta zona de Japón fruto de muchos días de investigación para conocer este oculto y desconocido rito.

 

 

Viaje por el Japón oscuro y misterioso

Las montañas de la prefectura de Yamagata son consideradas sagradas por los budistas de esta región del país y el Japón oculto por el resto de japoneses.

De hecho, es aquí donde se encuentran las Tres Montañas Sagradas de Dewa o Dewa Sanzan, una ruta de peregrinación mística que atraviesa algunos de los lugares más impresionantes de Japón, como el Monte Hagurosan (羽黒山), que representa precisamente el nacimiento en la fe del sistema de creencias religiosas conocido como shugendō, del que luego hablaré.

Japón. Ruta de peregrinación Dewa Sanzan. Monte Haguro (Hagurosan). Bosque de arces y sendero de piedra. 2446 escalones. Senderismo. Ruta a pie

 

Estos sitios sagrados se encuentran en lugares boscosos y algo apartados, con escasa población y donde lo único que te encuentras es algún que otro templo budista semi escondido.

En nuestro viaje para conocer más sobre las Sokushinbutsu diseñamos una ruta que va más allá del turismo convencional y que atravesaba lugares muy escondidos de la prefectura de Yamagata.

Tal vez fue autosugestión, pero en todo momento tuvimos la sensación de estar visitando lugares misteriosos, en los que el tiempo se ha detenido.

Lugares en los que reside el Japón secreto.

 

 

El shugendō

El Shugendō (修験道) es una antigua práctica surgida en el Japón anterior a la época feudal y procedente de la tradición místico-espiritual.

Literalmente puede traducirse como “el camino de la disciplina y la prueba”.

El Shugendō integra creencias y filosofías del sintoísmo y del animismo así como elementos del taoísmo y el budismo esotérico japonés (Shingon), aunque no debe confundirse con una religión en sentido estricto y menos aún con una secta de budismo sincrético.

El objetivo supremo de los practicantes de shugendō es llegar a la iluminación, un estado espiritual y mental en el que la persona se une a los dioses (kami, 神).

Ruta Dewa Sanzan: monte Yudono o Yudonosan. Monje asceta Yamabushi en peregrinación.
Foto: tohokudiary.blog.jp

 

Así, las metas del Shugendō son el desarrollo de la experiencia, el poder espiritual personal y la paz.

Para ello es necesaria la experiencia natural a través de la vida ascética (en las montañas), que permite llegar al entendimiento profundo de la relación entre el ser humano y la naturaleza o “despertar” tras la meditación.

Los practicantes del Shugendō creen que ese “despertar” se consigue comprendiendo la relación entre el ser humano y la naturaleza.

 

Los yamabushi

Para ello, los yamabushi (山伏, “adoradores de la montaña“), que es como se conoce a los practicantes del Shugendō, practican una vida ascética en las montañas, con el objetivo de conectar con los kami (神), dioses del sintoismo.

Su símbolo es habitualmente el cuervo y el ser mitológico con el que se relaciona a estos ascetas es el tengu (天狗).

 

En 1613 en el periodo Edo, durante el Shogunato Tokugawa, se aprobó una ley que obligaba a los templos shugendō a convertirse en templos Shingon o Tendai.

Así ha llegado hasta nuestros días.

El shugendō es practicado principalmente por los seguidores de las sectas budistas Tendai y Shingon.

 

Aún existen yamabushi, pero sus costumbres han sido actualizadas a la vida moderna.

Festivales de Japón: el Aoba Matsuri de Kioto, un festival celebrado por los monjes ascetas yamabushi practicantes de shugendo
Aoba Matsuri

 

Sus entrenamientos buscan actualizar sus poderes espirituales formándolos a través de competencias mediante duras pruebas y rituales de coraje y devoción conocidas como shugyō (修行).

El primer objetivo de los nuevos yamabushi es perder el miedo a lo desconocido.

Por eso realizan largas caminatas de peregrinación (generalmente recorriendo la ruta de las Tres Montañas de Dewa o Dewa Sanzan), la escalada de montaña sin medidas de seguridad, la meditación bajo cascadas de agua helada o caminar descalzo sobre brasas (ritual Hiwatari Sai, 火渡り祭) para aprender a ignorar las limitaciones del cuerpo.

 

Aquí puedes ver un documental grabado por Fritz Schumann en el que se sumerge en la vida de los monjes yamabushi. Realmente interesante:

 

 

Sokushinbutsu, las momias budistas vivas de Japón

El término japonés Sokushinbutsu (即身仏), que es como se denomina a esta práctica, se traduce literalmente como “llegar a ser un Buda en vida” o “Buda viviente”.

Esta práctica (siniestra a los ojos de los occidentales) procede de los orígenes del budismo Shingon como ahora explicaré.

 

El origen: la no-muerte de Kōbō Daishi

Kūkai (空海), el famoso monje, erudito, poeta y artista japonés, creador de los silabarios japoneses kana y fundador del budismo Shingon, y más conocido tras su muerte como Kōbō Daishi (弘法大師), vivió entre los años 774 y 835 de nuestra era.

Pero según las creencias de la escuela Shingon de budismo esotérico japonés, Kūkai no llegó a morir realmente.

Según se afirma en una biografía de Kūkai aparecida en el siglo XI, en el año 835 el monje no murió realmente, sino que se arrastró hasta su tumba y entró en un estado conocido como nyūjō (入場), un estado de meditación tan profunda que, aunque inerte, realmente sigue vivo.

Viajar al Monte Koya o Koyasan: cementerio Okunoin. Tōrōdō (燈籠堂) o sala de los faroles. Nieve en invierno
Mausoleo de Kōbō Daishi (monte Koya)

 

De hecho, según esa misma biografía, Kūkai descansa en un mausoleo llamado Kōbō Daishi Gobyō situado en lo más profundo del cementerio Okunoin en la cima del Monte Koya o Koyasan y saldrá de ese estado tras algo más de cinco millones de años para conducir a un número determinado de almas al nirvana.

 

Varios siglos de intentos fallidos

Durante años se han realizado diversas investigaciones de universidades de prestigio, tanto japonesas como de otros países.

Según parece, a mediados del período Heian, a partir del año 1081, numerosos monjes budistas ascetas de las montañas, especialmente de Yamagata y Niigata, pertenecientes a la secta Shingon, decidieron emular a Kōbō Daishi.

Para ello llevaron a cabo una práctica de automomificación en vida llamada Sokushinbutsu, basada en un casi absoluto ayuno voluntario y la meditación profunda.

Estos monjes, practicantes del Shugendō, se momificaban a sí mismos en vida porque creían que su no-muerte era un acto de salvación para toda la humanidad.

Así era su pasión por la pureza, la trascendencia y la vida después de la muerte.

Chukai Shōnin, momia japonesa Sokushinbutsu consagrada en el templo Kaikoji (Sakata, Yamagata)
Sokushinbutsu Chukai Shōnin del templo Kaikoji (Sakata, Yamagata)

 

Entre los años 1081 y 1903 se sabe que al menos 16 monjes en Japón consiguieron momificarse a sí mismos.

Tal vez ese número fue superior pero no se han encontrado restos aún.

El primer intento de automomificación en vida (Sokushinbutsu) del que se tiene constancia escrita tuvo lugar en el año 1081, cuando un hombre llamado Shōjin, intentando emular a Kōbō Daishi, quiso llegar al estado de nyūjō enterrándose vivo.

Pero su intento no tuvo éxito ya que, cuando los discípulos de Shōjin fueron a recuperar su cuerpo, ya había comenzado a descomponerse.

Tuvieron que transcurrir casi dos siglos en los que se produjeron más de cien intentos similares, mejorando poco a poco la técnica de la automomificación.

Y es que el clima japonés, a diferencia de otros lugares como Egipto o Perú (donde se encuentran las famosas momias paracas), no es el más adecuado para completar con éxito este proceso, pues el clima es húmedo y los veranos calurosos.

 

 

 

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12 Comentarios

  1. Chapó por el artículo, simplemente espectacular e interesante todo el tema del Sokushinbutsu!! Aunque vamos a Yamagata y no sé si podremos acceder a Yudonosan queremos ver la que se encuentra en Sakata‼️Saludos

    • Hola Damian. Muchas gracias por tu comentario. Me alegro mucho de que te haya gustado y, sobre todo, que viajéis hasta esa zona tan desconocida de Japón (donde supongo que también subiréis a la cima de Hagurosan).
      Sakata es un pueblo interesante.
      Recuerda que allí hay ¡dos momias!
      Es un viaje que no olvidaréis.
      Buen viaje 🙂

  2. Hola Javi !!! Soy Boliviana y radico en Japón hacen varios años … soy una amante empedernida de la naturaleza y sus misterios 😍 déjame decirte que este artículo se merece un premio 🥇 muy interesante, me perdí en el leyéndolo, es realmente excelente !!!!! Muchas felicidades por ese trabajo 👏👏👏👏 te cuento que estuve en Yamagata (Yonezawa) trabajando un mes en pleno invierno y realmente lo poco que conocí me dejó fascinada 😍 y ahora quiero ir a conocer las tres móntalas sagradas de Dewa !!! Muchas gracias por compartir con nosotros tu experiencia !!!!!!

    • Hola Iris.
      Muchas gracias por tus amables palabras. El mejor regalo que puedo recibir 😅.
      Este tema comenzó a interesarme hace unos años y no pude esperar más así que viajamos a esa zona en el verano de 2018 y realmente quedamos sorprendidos de todo lo que vimos.
      La región de Tohoku es extraña y desconocida, pero muy especialmente la prefectura de Yamagata.
      Espero que pronto puedas conocer las tres montañas sagradas de Dewa, pero ten mucho cuidado porque Gassan solo puede visitarse en verano y el clima al avanzar se vuelve duro.
      Muchísimas gracias por tomarte tiempo para escribir tu lindo mensaje.
      Te deseo mucha suerte en todo y si necesitas ayuda en tus viajes, contacta con nosotros y gustosos te ayudaremos: https://japon-secreto.com/contacto/
      Intentaremos publicar nuevos artículos sobre Tohoku, ya que aún tenemos mucho por contar.
      Un gusto saludarte

  3. Este blog está increíble. He visitado Japón dos veces y en la segunda di con algunos lugares poco comunes buscando en internet previamente por horas y horas, me encanta encontrar cosas así!!!

    Éste artículo me ha encantado, a pesar de que visitamos Koyasan no me enteré de nada de esto y por supuesto que queda anotado para el tercer viaje👌🏻

    Gracias por el trabajo de investigación!

    • Hola Valery

      Estamos encantados de que te haya gustado el artículo y nos alegra saber que nuestros artículos te servirán para descubrir más lugares del Japón oculto y con encanto.

      Muchas gracias de tomarte un momento para dejar tu opinión aquí. Me da mucha fuerza para seguir.

      Saludos

  4. Muchas gracias por compartirnos su excelente trabajo. Es prácticamente una topografía del Japón interno. Aprendí muchísimo con su investigación en terreno. En un futuro me encantaría conocer algún templo con un Sokushinbutsu. Excelente trabajo están realizando. Gambatte Kudasai!

  5. Este es el post más extenso y detallado de cuantos he leído. Es una maravilla. ¿Puedo utilizar su información para un trabajo de la universidad citando sus nombres?
    Muchas gracias por su trabajo.
    Desde ya les sigo. Tienen una página web magnífica.

    • Hola Luis

      Muchas gracias por tu comentario.

      Dedicamos muchas muchas horas a documentarnos para realizar nuestro viaje y posteriormente para publicar este artículo.
      Es muy agradable saber que te gustó y por supuesto puedes tomar la información que necesites para tu trabajo. Agradecemos mucho que nos cites en él.

      Gracias por seguirnos

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