Dentro de las numerosos rituales y costumbres que se llevan a cabo en Japón durante los últimos días del año, uno de los más comunes es el Ōsōji, la limpieza general de Fin de Año.

Una costumbre de origen budista que reviste un significado que va más allá de la limpieza física del hogar y todo un símbolo de la importancia de la limpieza en la cultura japonesa.

 

 

La gran limpieza del año

Ōsōji (大掃除) es el nombre que recibe la gran limpieza tradicional que se realiza a fin de año en las casas de Japón.

La palabra Ōsōji (大掃除) puede traducirse como “gran limpieza” o “limpieza general” y es una antigua tradición japonesa que se lleva a cabo en todos los hogares antes del 31 de diciembre. Generalmente durante las últimas dos semanas del año.

 

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Limpieza en sentido amplio

El Ōsōji consiste en una limpieza profunda y exhaustiva del hogar, incluyendo también el tirar a la basura todo aquello que ya no es necesario (ropa, juguetes, etc) y el reparar los desperfectos del hogar.

 

Puertas shōji

En la actualidad la gran mayoría de hogares japoneses todavía cuentan con alguna puerta tradicional de papel (llamada shōji).

Dado que son muy ligeras y frágiles por los materiales con los que están construidas, en la vida ordinaria sufren desgaste y rotura.

Por ello es costumbre repararlas también durante el Ōsōji.

 

El objetivo es recibir el año con espíritu renovado.

Esta costumbre incluye todo aquello que significa dejar atrás el año que acaba y comenzar el año nuevo con nuevas energías y un ambiente limpio y renovado.

Por ello también forma parte de este ritual el pago de facturas atrasadas y otras deudas así como cualquier otra cosa que esté pendiente de terminarse.

Al tratarse de una limpieza general del ambiente que rodea a los japoneses, es costumbre también este ritual de limpieza profunda en sus otros “hogares”: oficinas, escuelas y templos.

Osoji o limpieza general del año en Dogo Onsen Honkan (Matsuyama, Shikoku)
Osoji o limpieza general del año en Dogo Onsen Honkan (Matsuyama, Shikoku). Foto: revistaespejo.com

 

De hecho, en las empresas tradicionales japonesas, todos limpian. También los jefes.

Es una manera de mostrar agradecimiento a los lugares y objetos familiares en una clara influencia del animismo sintoísta.

 

 

Una costumbre budista con reminiscencias sintoístas

Probablemente el origen del Ōsōji se encuentra en el ritual Susu Harai (煤払い, “limpieza del hollín”) una costumbre originaria del período Edo (1603-1868) que tenía lugar siempre el 13 de diciembre y consistía en limpiar las casas, templos y castillos.

Pintura de Utamaro sobre el ritual del susu harai o limpieza de fin de año en Japón

 

Particularmente consistía en sacudir el polvo y el hollín del suelo de tatami y de los rincones en que se hubiera depositado.

El objetivo era dar la bienvenida al nuevo año, para que viniera acompañado de buena suerte.

Por eso actualmente se hace una limpieza exhaustiva no solo en los hogares sino también en las oficinas, templos y escuelas. Hay que quitar lo viejo y dejar espacio para el éxito y la prosperidad en el nuevo año.

 

Animismo sintoísta

Hay quien asegura que esta limpieza mantiene felices a los kami o deidades sintoístas en uno de los momentos más importantes del año para la religión nativa de Japón.

De ese modo, el Susu Harai era también una manera de dar la bienvenida a los toshigami o “dioses del año”.

Existe una leyenda sobre el Susu Harai que explica, basándose en el animismo típico del sintoísmo, por qué se llevaba a cabo esta limpieza.

 

La leyenda del Susu Harai

Dentro de las deidades sintoístas o kami existen unas denominadas tsukumogami (付喪神, つくも神), palabra cuya traducción literal es “kami herramienta”.

Se trata de herramientas o enseres que, según las creencias animistas shinto, adquieren alma y se convierten en deidades con el paso del tiempo.

Puede encontrarse una explicación gráfica de los tsukumogami en el antiguo emaki (rollo de papel con ilustraciones y narraciones en texto al estilo de los viejos pergaminos) llamado Tsukumogami Emaki.

En dicho emaki se explica que las herramientas adquieren espíritu o kami tras pasar 100 años, convirtiéndose así en tsukumogami.

Por lo tanto, el Susu Harai consistía también en tirar todas aquellas herramientas y objetos antes de que fueran muy viejas (antes de que se acercaran a los cien años de antigüedad según el emaki), para así evitar que se enfadaran y se convirtieran en yōkai, seres de otro mundo que generalmente alborotan y provocan molestia en las casas y otros lugares.

 

La tradición del Susu Harai

Actualmente se mantiene la tradición del Susu Harai, pero al tener un origen budista, ha quedado limitada a los templos en su mayoría.

En algunos de ellos se trata de un ritual muy popular, como es el caso del Susu Harai celebrado en los templos Honganji de Kioto cada año el 20 de diciembre.

Rituales de Japón: el "susu harai" o limpieza de fin de año en el templo Honganji de Kioto
Ritual Susu Harai en el templo Higashi Honganji de Kioto

 

 

El pequeño tamaño de las casas en Japón

Como ya he explicado, la simbología del Ōsōji es la de recibir el año nuevo con limpieza y pureza.

Pero esta tradición tiene también una explicación más prosaica.

Las casas en Japón son muy pequeñas, y a lo largo del año se van acumulando muchos trastos y suciedad que conviene hacer desaparecer ya que la vida en las casas japonesas se hace en el suelo de tatami. Apenas hay muebles.

El ōsōji (大掃除), la limpieza general de fin de año, también llamada susu harai (すす払い o 煤払い). Consiste en hacer una limpieza general y profunda de las casas.

 

Por tanto, el Ōsōji es también una manera de mantener libre mayor espacio en los hogares.

 

 

La limpieza en Japón: una obligación de todos

En Japón no hay papeleras

Cuando viajas a Japón, una de las primeras cosas que te llama la atención es la inexistencia casi total de papeleras.

La cultura japonesa está fundamentada en el respeto a los demás, lo que incluye la responsabilidad de cada uno por su basura y el cuidado de los elementos y lugares comunes para que perduren para generaciones futuras.

 

Una imagen famosa

La importancia de los hábitos de limpieza y orden en la sociedad japonesa pudo verse claramente en la Copa del Mundo de Brasil en 2014 y posteriormente en la Copa del Mundo de Rusia en 2018, cuando pudo verse a los hinchas japoneses limpiando las gradas durante los encuentros deportivos.

 

Por ello, cada persona guarda en su bolsa o bolso las botellas y envoltorios de lo que consume.

Por cierto, siempre hay cubos de desperdicio de botellas al lado de las máquinas expendedoras (jidohanbaiki) de bebidas.

Es habitual ver cómo la gente termina completamente su bebida y la deposita allí antes de seguir caminando.

 

 

No se tira basura todos los días

Japón tiene una de las regulaciones más estrictas sobre la basura en ciudades y pueblos.

No se permite deshacerse de la basura cada día y a cualquier hora.

Existen reglamentos específicos en cada municipio e incluso en cada barrio.

Además, se menciona expresa y detalladamente la separación de desperdicios en varios contenedores de diferentes colores.

 

 

Limpieza en los colegios

Es quizás otra imagen muy conocida de Japón.

En la inmensa mayoría de los colegios de Japón los estudiantes de primaria y secundaria tienen la obligación de barrer, limpiar el polvo y lavar los baños como parte de su rutina escolar. También servir la merienda a sus compañeros.

Aunque las escuelas cuentan también con personal de limpieza, esas actividades que he dicho se reservan a alumnos para que aprendan la importancia de limpiar y también la de servir.

De hecho, en las escuelas japonesas no existen cafeterías o comedores públicos. Los alumnos comen en su misma aula al terminar las clases.

Ellos mismos deben organizar los turnos para servir al resto de compañeros y también la limpieza, que comienza al terminar de comer.

 

 

Marie Kondo: el éxito del orden en la vida

En el año 2014, la publicación internacional del libro “La Magia del Orden” lanzó a la fama a la joven japonesa Marie Kondo.

En dicho libro, la escritora explica su método de organización, al que ella denomina Konmari.

El estreno en Netflix el 1 de enero de 2019 de la serie “Poniendo orden con Marie Kondo“, ha ayudado a convertirla en una imagen conocida en todo el mundo, con un estilo basado en los espacios minimalistas, donde los objetos están ordenados creando un equilibrio.

 

El método Konmari

Marie Kondo defiende que el orden da alegría y puede cambiarte la forma de vivir.

El sistema de Marie Kondo para ordenar la casa sigue la regla de que debes valorar cada objeto en función de cómo te hace sentir.

Si el objeto te da alegría, quédatelo. Si no lo hace, deshazte de él. Si tienes dudas, guárdalo en una caja.

Preceptos básicos con claras influencias de la tradición del Ōsōji.

 

 

¿Qué te parece esta tradición?

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