El misterio de los monjes momificados en vida o Sokushinbutsu

Por la profunda fe en la vida eterna, algunos monjes budistas practicaron la automomificación a través de un terrible ritual

 

El proceso de momificación en vida

La práctica de automomificación en vida se practicó en varios monasterios esotéricos budistas y taoistas de algunos países como Mongolia o Tailandia pero tuvo especial arraigo en Japón desde el siglo XV.

 

El auto sacrificio

Los monjes ascetas Shingon creían en que su sacrificio podía servir para ayudar a los demás.

 

El Cielo Tushita

La creencia Shingon afirma que el sufrimiento que vivían los monjes en proceso de automomificación sokushibutsu antes de la muerte les permitía ir al Cielo Tushita, uno de los cielos del budismo.

Pero, puesto que allí se mora en espíritu, es necesario que el cuerpo físico se mantenga en perfecto estado de conservación. De ahí la importancia de la momificación.

En el Cielo Tushita se disfruta de una vida extremadamente larga (millones de años) y, gracias a su cercanía con el mundo de los vivos, se pueden conceder deseos a los vivos y protegerlos antes de entrar de nuevo en el ciclo de la reencarnación.

Por ese motivo, los casos de automomificación se produjeron en épocas de hambrunas debidas a malas cosechas o cuando la región se vio azotada por alguna epidemia (ver el caso del monje Testumonkai del templo Churenji).

 

Por ello llevaban a cabo trabajos para la comunidad, como dar comida a los pobres, cuidar de los ancianos, o tratar a los enfermos.

Pero también creían que sus sacrificios podrían servir a la comunidad a través de medios espirituales. Una creencia que recuerda al chamanismo.

Un ejemplo conocido fue la automutilación del monje Tetsumonkai.

 

La dieta alimenticia mokujikigyō

Finalmente, tras décadas de intentos fallidos, un grupo de monjes budistas de la secta Shingon perfeccionaron una forma de momificarse a través de un riguroso entrenamiento ascético de al menos tres años antes de la muerte.

Dicho entrenamiento consistía en una estricta dieta llamada mokujikigyō (木食行, literalmente “la disciplina de comer árboles“), que ya se practicaba, con algunas pequeñas diferencias, en el shugendō de los monjes yamabushi del norte de Japón.

La dieta mokujikigyō consiste en la limitación de comer, durante mil días, solo aquellos alimentos no animales que pueden encontrarse en las montañas.

Aunque lo habitual suelen ser raíces, brotes germinados y frutos secos, se sabe que en ocasiones se ha llegado a ingerir incluso cortezas de los árboles y espinas de los pinos.

Según el shugendō, el tiempo no dedicado a encontrar comida en las montañas se dedicaba a meditación.

Esta dieta dotaba al yamabushi de mayor fortaleza espiritual, aunque también le permitía quemar la mayor parte de la grasa corporal, reduciendo enormemente también la masa muscular y deshidratándose extraordinariamente, pero manteniendo en el cuerpo la flora intestinal.

Poco a poco la piel se pegaba más a los huesos y el cuerpo se convertía en un cadáver viviente.

El objetivo era preparar el cuerpo para evitar su descomposición tras la muerte.

Tras finalizar los mil días con esta dieta, los practicantes ya se consideraban preparados espiritualmente para entrar en el estado de meditación nyūjō.

No obstante, la mayoría de los monjes que actualmente se conservan momificados llegaron a permanecer con esta dieta incluso dos mil y hasta tres mil días.

A partir de ese momento dejaban de comer totalmente y solo ingerían una limitada cantidad de agua salinizada durante cien días mientras meditaban sobre la salvación de la humanidad mientras esperaban el momento de la muerte.

 

La infusión urushi

Se cree que algunos de los monjes que llegaron a automomificarse bebieron no solo agua salinizada sino también una infusión de corteza de un arbusto llamado Toxicodendron verniculum, el mismo utilizado para los famosos lacados japoneses urushi.

La corteza de este arbusto contiene una sustancia venenosa al tacto hasta que se seca, por lo que solo podían usarla los artesanos expertos.

De ser cierto que bebían ese brebaje, la infusión urushi habría acelerado la muerte dejando el cuerpo aún más preparado para evitar la proliferación de bacterias que provocaran su descomposición.

Además, la infusión urushi provocaba vómitos haciendo que el cuerpo se deshidratara.

Shinnyokai Shōnin, momia japonesa Sokushinbutsu consagrada en el templo Dainichibo (Tsuruoka, Yamagata)
Shinnyokai Shōnin, momia Sokushinbutsu consagrada en el templo Dainichibo (Foto: akkamui212.blog86.fc2.com)

 

 

El agua del manantial sagrado del monte Yudono

Parece ser que los monjes de la prefectura de Yamagata registraron un mayor número de casos de éxito en comparación con los monjes de otras prefecturas.

Sobre todo aquellos que bebieron agua del manantial sagrado del monte Yudono durante el proceso de momificación.

Investigaciones recientes descubrieron que el agua de ese manantial presenta niveles de concentración de arsénico casi mortales.

El arsénico es un potente veneno que permanece en el cuerpo tras la muerte y que impide la proliferación de bacterias necrófagas, al igual que la infusión urushi.

 

Esperando a que la campanilla deje de sonar

El momento más siniestro del proceso comenzaba cuando el monje en proceso de momificación en vida sentía que la muerte se acercaba.

En ese momento avisaba a otros monjes, que le colocaban en posición de loto dentro de una caja de pino en la que ponían una caña de bambú que atravesaba la tapa para que el monje pudiera respirar.

Después enterraban vivo al monje situando dicha caja a tres metros de profundidad, en una cámara de piedra construida bajo tierra y que rellenaban con carbón.

Supuestamente el monje dedicaba sus últimas hora o días a meditar y entonar sutras mientras tocaba regularmente una campanilla para indicar que aún seguía vivo.

Cuando el resto de monjes dejaban de escuchar la campanilla preguntaban al devoto si aún seguía vivo.

Si no escuchaban respuesta, abrían la tumba para confirmar su muerte.

Inmediatamente retiraban la caña de bambú y volvían a enterrarlo sellando la tumba.

Tras otros mil días, volvía a desenterrarse el cuerpo para comprobar que no presentara síntomas de putrefacción.

Si el cuerpo se encontraba en perfecto estado, se le declaraba verdadero Sokushinbutsu y se consagraba en un lugar del templo para ser adorado como un Buda viviente.

En el caso de que estuviera pudriéndose, se celebraba un ritual especial en homenaje al monje por sus extraordinarios esfuerzos y se le enterraba finalmente.

 

¿Sabías qué?

En la novela La Muerte del Comendador” de Haruki Murakami se hace referencia a las Sokushinbutsu.

 

 

La prohibición de la práctica de la momificación en vida

Durante siglos las religiones budista y sintoista (la religión originaria de Japón) convivieron y se mezclaron en lo que se conoce como sincretismo religioso.

Al comienzo de la restauración Meiji, en 1868, se declaró al budismo una religión separada del sintoismo.

En ese momento el shugendō comenzó a censurarse, pues era considerado una superstición que chocaba con los modernos valores occidentales que el emperador quería introducir en Japón.

Por ello el emperador Meiji decidió prohibir la automomificación aprobando una ley que incluso prohibía abrir las tumbas de aquellos monjes que se encontraran en pleno proceso.

Un caso curioso

El famoso monje tuerto Tetsuryūkai (consagrado en el templo Nangakuji) decidió seguir adelante, de manera ilegal, con su proceso de automomificación en 1878, pues había estado preparándose durante años cuando se aprobó la ley.

Según cuenta la leyenda, consiguió llegar a Sokushinbutsu después de prohibirse, por lo que sus seguidores decidieron modificar el registro de fallecimiento señalando que había muerto en 1862, antes de la prohibición.

Sin embargo, parece ser que realmente no llegó a Sokushibutsu, como luego explicaré.

 

 

La última momia viva de Japón

Tras ser prohibida la práctica Sokushinbutusu , muchos de los monjes que se encontraban en pleno proceso lo abandonaron, muriendo por causas naturales.

Actualmente hay estatuas en varios templos de Japón con las que se les honra.

La última persona que se convirtió en Sokushinbutsu fue un monje llamado Bukkai.

Llegó a ese estado de manera ilegal, pues murió en 1903, más de treinta años después de que se prohibiera.

Aunque llegó al estado nyūjō en Yamagata, sus restos descansan actualmente en el templo Kannonji (観音寺, ver mapa), en la vecina prefectura de Niigata.

Sokushinbutsu, momias en Japón: Kanzeonji, ubicación de los restos de Bukkai
Foto: Jakub Hałun/CC BY-SA 4.0

 

Al final de este artículo puedes ver un vídeo documental sobre la extraña práctica del Sokushinbutsu.

 

Dato curioso: Sokushinbutsu en el anime

Se hace referencia a la figura de los Budas vivientes de Japón en la serie de anime Inuyasha, donde aparece Hakushin (白心), un Sokushinbutsu situado en el monte Hakurei (白霊山).

Hakushin (白心), un Sokushinbutsu situado en el monte Hakurei (白霊山)
Foto: Fandom.com

 

 

Seguramente te estarás preguntando: ¿en qué sitios pueden verse momias Sokushinbutsu en Japón?

Sigue leyendo.

 

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Javihttp://japon-secreto.com
Soy licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, y blogger desde el año 2002. Tras muchísimos viajes por Japón con Pilar (y acompañado de amigos japoneses en algunas ocasiones), he aprendido mucho de aquel país y he descubierto muchos lugares ocultos. Mi sueño es acercar el Japón "oculto" a mucha gente y que nuestra experiencia sea útil para todos aquellos que, como nosotros, no se conforman con la información común de las guías y el turismo habitual de masas. Creo que hay mucho Japón por descubrir y quiero mostrarlo.

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14 Comentarios

    • Hola Claudia. Me alegra mucho que le haya gustado el artículo.
      Quise explicarlo sin juicios de valor porque respeto mucho las creencias religiosas y filosóficas de cada persona.
      Muchas gracias por su comentario.

  1. Chapó por el artículo, simplemente espectacular e interesante todo el tema del Sokushinbutsu!! Aunque vamos a Yamagata y no sé si podremos acceder a Yudonosan queremos ver la que se encuentra en Sakata‼️Saludos

    • Hola Damian. Muchas gracias por tu comentario. Me alegro mucho de que te haya gustado y, sobre todo, que viajéis hasta esa zona tan desconocida de Japón (donde supongo que también subiréis a la cima de Hagurosan).
      Sakata es un pueblo interesante.
      Recuerda que allí hay ¡dos momias!
      Es un viaje que no olvidaréis.
      Buen viaje 🙂

  2. Hola Javi !!! Soy Boliviana y radico en Japón hacen varios años … soy una amante empedernida de la naturaleza y sus misterios 😍 déjame decirte que este artículo se merece un premio 🥇 muy interesante, me perdí en el leyéndolo, es realmente excelente !!!!! Muchas felicidades por ese trabajo 👏👏👏👏 te cuento que estuve en Yamagata (Yonezawa) trabajando un mes en pleno invierno y realmente lo poco que conocí me dejó fascinada 😍 y ahora quiero ir a conocer las tres móntalas sagradas de Dewa !!! Muchas gracias por compartir con nosotros tu experiencia !!!!!!

    • Hola Iris.
      Muchas gracias por tus amables palabras. El mejor regalo que puedo recibir 😅.
      Este tema comenzó a interesarme hace unos años y no pude esperar más así que viajamos a esa zona en el verano de 2018 y realmente quedamos sorprendidos de todo lo que vimos.
      La región de Tohoku es extraña y desconocida, pero muy especialmente la prefectura de Yamagata.
      Espero que pronto puedas conocer las tres montañas sagradas de Dewa, pero ten mucho cuidado porque Gassan solo puede visitarse en verano y el clima al avanzar se vuelve duro.
      Muchísimas gracias por tomarte tiempo para escribir tu lindo mensaje.
      Te deseo mucha suerte en todo y si necesitas ayuda en tus viajes, contacta con nosotros y gustosos te ayudaremos: https://japon-secreto.com/contacto/
      Intentaremos publicar nuevos artículos sobre Tohoku, ya que aún tenemos mucho por contar.
      Un gusto saludarte

  3. Este blog está increíble. He visitado Japón dos veces y en la segunda di con algunos lugares poco comunes buscando en internet previamente por horas y horas, me encanta encontrar cosas así!!!

    Éste artículo me ha encantado, a pesar de que visitamos Koyasan no me enteré de nada de esto y por supuesto que queda anotado para el tercer viaje👌🏻

    Gracias por el trabajo de investigación!

    • Hola Valery

      Estamos encantados de que te haya gustado el artículo y nos alegra saber que nuestros artículos te servirán para descubrir más lugares del Japón oculto y con encanto.

      Muchas gracias de tomarte un momento para dejar tu opinión aquí. Me da mucha fuerza para seguir.

      Saludos

  4. Muchas gracias por compartirnos su excelente trabajo. Es prácticamente una topografía del Japón interno. Aprendí muchísimo con su investigación en terreno. En un futuro me encantaría conocer algún templo con un Sokushinbutsu. Excelente trabajo están realizando. Gambatte Kudasai!

  5. Este es el post más extenso y detallado de cuantos he leído. Es una maravilla. ¿Puedo utilizar su información para un trabajo de la universidad citando sus nombres?
    Muchas gracias por su trabajo.
    Desde ya les sigo. Tienen una página web magnífica.

    • Hola Luis

      Muchas gracias por tu comentario.

      Dedicamos muchas muchas horas a documentarnos para realizar nuestro viaje y posteriormente para publicar este artículo.
      Es muy agradable saber que te gustó y por supuesto puedes tomar la información que necesites para tu trabajo. Agradecemos mucho que nos cites en él.

      Gracias por seguirnos

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