El templo Kiyomizudera es uno de los más importantes y majestuosos de Kioto.

 

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Reabierto tras tres largos años de obras de restauración, es un lugar imprescindible que debe estar en tus planes de visita a la ciudad, especialmente si viajas en abril, durante el florecimiento de los cerezos, o en otoño, época del momiji.

 

 

El templo del agua pura

Kiyomizudera es uno de los templos más importantes y famosos de Japón.

En 1994 fue añadido a la lista de sitios Patrimonio Mundial de la UNESCO denominado “Monumentos Históricos de la Antigua Kioto” (repartidos entre las ciudades de Kioto, Uji y Ōtsu).

El nombre de Kiyomizudera (清水寺) significa literalmente “templo del agua pura”.
Su nombre completo es Otowasan Kiyomizudera (音羽山清水寺).

Fundado en el año 780, al comienzo del período Heian, sobre las colinas boscosas de Higashiyama (al este de Kioto), su nombre proviene de las aguas puras de la cascada Otowa, en torno a la cual se edificó el templo.

 

Como sucede en otros grandiosos templos budistas de Japón, sus terrenos albergan un espectacular edificio principal pero también otros edificios secundarios e incluso algún santuario sintoísta, como consecuencia del sincretismo religioso típico de las creencias japonesas.

 

Kiyomizudera es uno de los lugares que consideramos imprescindibles para visitar en Kioto.

Aquí puedes ver la lista completa:

Guía básica de Kioto

 

 

El balcón de Kiyomizudera

La imagen más famosa del templo Kiyomizudera es su enorme y espectacular balcón de madera, situado a 13 metros de la ladera y sustentado por enormes vigas de madera que forman un entramado singular, pues está construido sin clavos.

No es de extrañar que se presentara en su día como candidato a formar parte de las nuevas siete maravillas del mundo moderno.

Este balcón permite a los visitantes asomarse y disfrutar de las preciosas vistas de la colina, especialmente bellas en primavera (cuando florecen los cerezos), y en otoño, por los intensos colores rojos de los arces.

A lo lejos puede verse la ciudad y la esbelta torre de Kioto.

Terraza del templo Kiyomizudera en abril. Cerezos en flor. Sakura. Vistas de Kioto

 

En Japón, la expresión popular “saltar del balcón de Kiyomizudera” (清水の舞台から飛び降りる) significa ver cumplido un deseo y proviene de una tradición del período Edo en la que si se sobrevivía al saltar desde esa altura, se decía que se vería cumplido un deseo.

Parece ser que durante el período Edo se realizaron 234 saltos pero no todos sobrevivieron.

Obviamente esta práctica está prohibida en la actualidad, así que ni lo pienses.

Terraza del templo Kiyomizudera (Kioto). Vistas de Higashiyama

 

 

El edificio principal

El edificio principal del templo o hondō también fue construido sin clavos y destaca por su compleja arquitectura y su gigantesco tejado de paja.

Es conocido por los japoneses como “Kiyomizu No Butai” (清水の舞台), es decir, “escenario de Kiyomizu”, pues tiene aspecto de escenario de teatro gracias a su balcón.

Buda del edificio principal o hondo del templo Kiyomizudera. Higashiyama. Kioto

 

Su interior alberga el principal objeto de culto del templo, una pequeña estatua de Kannon de once caras y mil brazos.

 

 

Sala Okunoin

La sala Okunoin (奥の院), llamada así porque se encuentra en la parte más oculta y profunda de los terrenos del templo, es de aspecto muy similar a la sala principal e incluso cuenta también con un balcón.

Balcón de Okunoin. Templo Kiyomizudera. Higashiyama. Kioto
En el balcón de Okunoin con vistas al edificio principal del templo Kiyomizudera en 2009

 

Desde ese balcón es desde donde suelen tomarse las famosas fotografías del templo Kiyomizudera, especialmente bellas en otoño, en primavera o en las noches en las que se ilumina.

 

Aquí se lleva a cabo la presentación del Kanji del Año en diciembre.

Cerca de Okunoin hay salas dedicadas al Buda Shaka y al Buda Amida, así como una pequeña sala con casi 200 estatuas de piedra de Jizō que protegen a los niños y a los viajeros.

 

 

La cascada Otowa

Situada bajo la sala principal se encuentra la cascada Otowa (音羽の滝, “Otowa No Taki“) donde caen tres chorros de agua desde un estanque que se encuentra en lo alto del templo.

Cascada Otowa (templo Kiyomizudera de Kioto)

 

Con una copa pegada a un largo palo, los visitantes toman un poco del agua que mana de los chorros de la cascada ya que existe la creencia o superstición de que ese agua tiene propiedades terapéuticas.

De hecho, se cree que cada chorro tiene propiedades beneficiosas diferentes: uno otorga longevidad, otro éxito en los estudios y el tercero una vida amorosa afortunada.

¡Pero ten cuidado! Beber de los tres chorros se considera codicia y puede provocar que no adquieras esos beneficios. ¡Elige bien!

Cascada Otowa (templo Kiyomizudera de Kioto). Bebiendo.

 

 

Jishu: el santuario del amor

¿Buscas el amor verdadero?

Si quieres hacerlo a la manera de los kiotenses (y japoneses de muchos otros lugares del país) en Kiyomizudera debes aprovechar a visitar el santuario Jishu.

Santuario Jishu del amor y el matrimonio. Templo Kiyomizudera. Higashiyama. Kioto
Jishu jinja, el santuario del amor en Kioto

 

Como ya dije antes, aunque puede sonar extraño, en Japón es habitual el sincretismo religioso, es decir, la fusión de varias creencias diversas, principalmente el budismo y el sintoísmo.

El santuario Jishu (地主神社, “Jishu jinja“) está dedicado a siete deidades sintoístas diferentes entre las que destaca su deidad principal: Ōkuninushi No Mikoto, divinidad del amor y los “matrimonios exitosos”.

Santuario Jishu del amor y el matrimonio. Templo Kiyomizudera. Higashiyama. Kioto

 

Existen una larga lista de rituales que se pueden realizar allí para pedir suerte en el amor y el matrimonio pero también en otros seis deseos más.

Santuario Jishu del amor y el matrimonio. Templo Kiyomizudera. Higashiyama. Kioto
Santuario Jishu del amor y el matrimonio.

 

Un lugar muy especial del que explicamos todos los detalles aquí:

Jishu Jinja, el santuario del amor de Kioto

 

 

Pagoda Koyasu

Cerca de la entrada del templo Kiyomizudera, antes de pagar, se pueden ver otros edificios del templo, entre los que destaca su pagoda bermellón de tres pisos llamada Koyasu.

Se dice que visitar esta pagoda ayuda a tener un parto fácil y sin problemas.

Pagoda Koyasu en primavera. Flores de cerezo. Templo Kiyomizudera. Higashiyama. Kioto
Pagoda Koyasu en primavera, rodeada de cerezos en flor

 

Muy cerca se encuentra el Kyodo o salón de sutras.

También se puede visitar (pagando una pequeña entrada) el salón Zuigudō, dedicado a la madre de Buda y donde se puede caminar por su sótano negro, que representa el útero materno.

Chicas fotografiando los cerezos en flor del templo Kiyomizudera. Higashiyama, Kioto
Chicas fotografiando los cerezos en flor del templo Kiyomizudera. Higashiyama, Kioto

 

 

Plano del templo

Aquí puedes ver un plano simplificado de los diversos edificios de Kiyomizudera para que puedas ubicarlos en tu visita.

Recuerda llevar conexión a internet en tu teléfono para poder orientarte con facilidad:

 

 

 

El templo Kiyomizudera es espectacular todo el año, pero más aún en primavera y en otoño.

Sigue leyendo para ver los motivos.

 

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