Los yōkai más famosos

Las criaturas sobrenaturales más populares en Japón

Los yōkai (妖怪) son criaturas sobrenaturales que habitan las casas o lugares remotos de Japón.

Por diversos motivos (principalmente gracias al manga y el anime) algunos yōkai se han hecho muy populares en Japón e incluso han traspasado fronteras, llegando a Occidente.

En la actualidad incluso protagonizan series de anime y sirven de inspiración para disfraces de celebración de Halloween.

En otro artículo vimos qué son los yōkai, cuál es su origen, dónde viven y los tipos de yōkai que existen:

Todo sobre los yōkai: siniestras criaturas de leyenda

 

Ahora vamos a centrarnos en los más populares.

La mayoría de ellos son realmente extraños y muy diferentes a lo que consideramos mosntruoso en Occidente (yōkai en forma de paraguas, papeles gigantes que envuelven a sus víctimas, esqueletos que se relacionan amorosamente con sus maridos, mapaches de enormes atributos sexuales…).

Veamos cuáles son.

 

 

Kappa

Los Kappa (河童) son posiblemente los yōkai más famosos dentro y fuera de Japón.

Son criaturas que viven en los ríos de Japón o en otros lugares húmedos como lagos e incluso manantiales y fuentes.

Su aspecto recuerda al de una tortuga o una rana pues su cuerpo es verde y tienen aletas en pies y manos.

Dependiendo de la fuente, se les representa como seres encantadores y agradables, o como diablillos enfurecidos, con un carácter agresivo con los seres humanos, atrayéndoles al agua donde intentan comer sus hígados a través de sus anos.

 

Se dice que les gusta comer pepinos y que son buenos en lucha de sumo.

Los kappa tienen sobre su cabeza un “plato”. Es su punto débil. Si se seca su plato se vuelven débiles.

Aquí hablamos más en detalle de estos seres:

Los kappa, seres de los ríos

 

 

Tengu

Los Tengu (天狗) o “demonios tengu” son quizás los personajes mitológicos más inquietantes e interesantes de la tradición japonesa, tanto por su aspecto como por su origen, no del todo claro.

Habitan los bosques, tienen mal carácter y son excelentes guerreros dotados de poderes sobrenaturales.

Tengu (juego de mesa de Synergic Games)
Tengu (juego de mesa de Synergic Games)

 

Tienen nariz larga y piel roja, aunque también puede verse con alas y pico de cuervo. Viven en las montañas y tienen poderes sobrenaturales.

Estatuas de O tengu y Karasu Tengu en el Templo Yakuoin. Monte Takao o Takaosan en Tokio. Otoño. Momiji.
Estatuas de tengu en el templo Yakuoin Hachioji del monte Takao (Tokio)

 

Suelen representar a los yamabushi, ascetas que dominan una disciplina ascética rigurosa en las montañas y han adquirido por ello un poder mágico y espiritual.

Son mis yōkai favoritos y unos de los más representados en la literatura y pintura clásicas así como en el objetos cotidianos, manga y anime.

Hablo de ellos en profundidad aquí:

Los demonios Tengu

 

 

Yuki Onna

Yuki Onna (雪女) es un yōkai muy popular por lo que suele aparecer habitualmente en el manga, el anime y la literatura japoneses. Incluso hay una película de 1964 que narra esta leyenda.

Todavía recuerdo cuando nuestra amiga Yukari nos habló de Yuki Onna.

Es, sin duda, una de las leyendas responsables de las pesadillas de muchos niños japoneses.

Yokai: Yuki Onna

 

Yuki Onna es una mujer alta, esbelta, hermosa, de largos cabellos negros, que aparece en las noches de fuertes nevadas.

Su piel es muy pálida, casi como la de un muerto, por lo que a veces resulta invisible en paisajes nevados.

Suele aparecer vestida con un kimono blanco e incluso desnuda. Camina por la nieve flotando sin dejar huella y puede convertirse en una nube de nieve si se siente amenazada.

Su mirada causa terror y mata a sus víctimas durante las tormentas de nieve atrayéndolas con su belleza.

Yokai: Yuki Onna

 

Por eso Yuki Onna está asociada al invierno y al peligro de las tempestades de nieve.

 

 

Hitotsume Kozo

Los Hitotsume Kozō (一つ目小僧) son pequeños monjes de un solo ojo que suelen aparecer en calles oscuras.

Infantiles y traviesos, estos duendes llevan la cabeza rapada y visten con túnica, como si fueran pequeños monjes budistas. Tienen un solo ojo enorme y una larga lengua de color rojo intenso.

 

Los Hitotsume kozō son relativamente inofensivos si se comparan con otros yōkai. Disfrutan apareciendo de repente y sorprendiendo a la gente en las calles oscuras.

La leyenda dice que cada año, el 8 de diciembre, los Hitotsume kozō viajan por la tierra y registran en sus cuadernos de balance las familias que se han portado mal ese año.

Los Hitotsume kozō llevan sus informes al dios de las enfermedades y la mala suerte, quien se encarga de llevar la desgracia apropiada a las familias que lo merecen.

Los libros de cuentas de los Hitotsume kozō quedan guardados hasta el 8 de febrero a manos de una deidad guardiana.

Por eso, en algunos pueblos, existe un ritual clebrado a mediados de enero en el que se queman y reconstruyen los santuarios consagrados a esa deidad situados al borde de las carreteras, con la esperanza de que los incendios también quemen los libros de contabilidad de los Hitotsume kozō antes de que vengan a recogerlos, evitando así las desgracias para ese año.

 

 

Kitsune

Los Kitsune (狐) o zorros pueden verse por todo Japón. Son muy similares a los zorros salvajes que pueden encontrarse en otras partes del mundo, aunque los kitsune además poseen increíbles poderes (que se ven incrementados cuando cumplen 1.000 años de edad, momento en el que le salen 9 colas).

De hecho, ciertos trastornos mentales se dice que son resultado de los encantamientos de los kitsune (por ello se les llama “kitsunetsuki“, 狐憑き). Incluso se dice que su magia puede crear misteriosos fuegos ilusorios y luces extrañas en el cielo (los “kitsunebi” o “fuegos de zorro“).

También se dice que son aficionados al tofu frito.

Existen dos razas principales de kitsune: los zorros sagrados y los salvajes.

Los zorros sagrados son sirvientes de la deidad sintoísta Inari. Por eso, los santuarios consagrados a Inari (como el famosísimo Fushimi Inari Taisha de Kioto) están decorados con estatuas e imágenes de estos zorros.

 

Estos zorros sagrados actúan como mensajeros de los dioses y médiums entre el mundo terrenal y el más allá. También protegen las cosechas de Inari; por eso se les suele representar con una llave de granero en su boca.

También se dice que protegen a los seres humanos y a los lugares en los que se colocan estatuas de kitsune, y que brindan buena suerte y alejan a los malos espíritus.

Festivales de Japón: el Kitsune No Yomatsuri (狐の夜祭り) o Festival Nocturno del Zorro
Procesión del Festival Nocturno del Kitsune (Niigata, región de Tōhoku)

 

Los zorros salvajes son más comunes. Son traviesos y malos. Hay leyendas en las que los zorros salvajes engañan o incluso poseen a los humanos haciendo que se comporten de manera extraña.

A pesar de todo ello, son leales a quienes les tratan bien, recuerdan las amistades, cumplen sus promesas y devuelven los favores que les han hecho. Además, son justicieros, castigando a sacerdotes malvados, mercaderes codiciosos y borrachos presuntuosos.

Sus poderes les permiten incluso adoptar la forma humana, a menudo apareciendo bajo la apariencia de hermosas mujeres para engañar a los hombres jóvenes.

En más de una leyenda ello ha terminado en un matrimonio con un humano. Existen actualmente recreaciones de la boda de un kitsune con un humano.

 

Kitsune No Yomeiri

Kitsune No Yomeiri (狐の嫁入り) es el nombre que recibe la gran procesión que precede a la boda de un kitsune, con un desfile de linternas de papel. Se dice que estas bodas suelen tener lugar en las montañas, en el silencio de la noche, y puede verse desde lejos la larga cadena de kitsunebi (狐火, luces fantasmales).

En el idioma japonés, la expresión Kitsune No Yomeiri suele usarse para describir una tormenta con el sol brillando. Se dice que cuando llueve mientras brilla el sol, es por un truco de kitsune.

Y es que, según la leyenda, los kitsune hacen que llueva durante sus bodas para que los humanos no vayan a las montañas y espíen sus ceremonias. Por lo tanto, cada vez que había una ducha de sol, la gente creía que los kitsune estaban celebrando una boda cerca.

Higashiyama Hanatoro. Procesión de la novia zorro (kitsune)
Procesión de la novia zorro (kitsune) durante el Higashiyama Hanatoro.

 

Algunos kitsune incluso pasan la mayor parte de sus vidas transformados en humanos, comportándose como humanos, trabajando e incluso criando familias.

Pero dice la leyenda que cuando se asustan, se emborrachan o se descuidan, algún detalle de su naturaleza de zorro (su cola, sus colmillos, etc) queda a la vista.

 

Kitsune en la cultura popular actual

En la serie de manga “Inari, Konkon, Koi Iroha” se hace referencia a Fushimi Inari y a los kitsune así como a las tradiciones y rituales sobre el cultivo del arroz.

Festivales de Japón: Tauesai o festival de plantación del arroz, en Fushimi Inari Taisha (cerca de Kioto)

 

También en la serie de manga “Gingitsune” se habla de los kitsune así como de las tradiciones de templos y santuarios.

Pueden encontrarse otras referencias a los kitsune en personajes de Pokemon (“Vulpix” y “Ninetales”), de Inuyasha (“Shippo”), de Yu Yu Hakusho (“Yoko Kurama”), de Naruto (“Nine-Tails”), de Kamisama Kiss (“Tomoe”) y muchos más.

 

 

Tanuki

El Tanuki (狸), traducido habitualmente como mapache o tejón, es uno de los yōkai más populares, junto con Kitsune, Tengu y Oni.

Las estatuas de Tanuki son decoraciones muy habituales en tiendas y hogares. Se consideran tiernos y algo traviesos, pero sin llegar a ser dañinos.

 

Estos animales tímidos y nocturnos viven en las montañas y bosques de todo el territorio japonés. Se alimenta de pequeños animales y la leyenda dice que le encantan las bebidas alcohólicas.

Son considerados mensajeros de los dioses y guardianes de los pueblos. Aunque son considerados joviales bienhechores que aman estar en compañía de humanos, no faltan leyendas que hablan de horribles tanuki que secuestran a humanos para comerlos o para alguna otra maldad.

Al igual que los kitsune, poseen la habilidad de cambiar de forma, con la que se divierten engañando a los humanos.

Aunque su característica más famosa son sus enormes testículos mágicos, que pueden cambiar de forma para usar como paraguas, armas, tambores, abanicos, abrigos y hasta redes de pesca.

 

Poseído por un tanuki

Cuando los tanuki lanzan un encantamientos sobre los seres humanos (狸憑き, tanukitsuki), sus víctimas desarrollan nuevos y extraños rasgos de personalidad. El más habitual de ellos es la glotonería.

Las víctimas sienten un hambre insaciable que les obliga a comer sin parar, ingiriendo incluso alimentos en mal estado. Pero las víctimas acaban muriendo de desnutrición, pues toda esa comida va a los espíritus de tanuki.

También se consideran síntomas de una posesión tanuki enfermedades inexplicables como la melancolía, la verborrea, los estallidos repentinos de violencia o el aumento anormal de apetito sexual.

 

Los tanuki en la cultura popular actual

Pueden verse personajes tanuki en películas como “Pompoko” (de Studio Ghibli), el personaje Hachi de la serie “Inuyasha“, el personaje Poco de la serie de manga “Udon No Kuni No Kiniro Kemari” y en el personaje Yasaburō Shimogamo del anime (basado en un manga) “Uchōten Kazoku“.

 

 

Oni

Traducidos como demonio, diablo, ogro o trol, los Oni (鬼) son criaturas del folklore japonés muy populares en el arte, la literatura y el teatro nipón.

Aunque existe cierta confusión con esta criatura, debe quedar claro que los Oni son un tipo de yōkai.

¿Sabías que…?

En origen, la palabra Oni se utilizaba en Japón para designar a todos los espíritus, fantasmas y monstruos.

Antes de que los espíritus estuvieran bien catalogados, la palabra Oni podía referirse a casi cualquier criatura sobrenatural: fantasmas, dioses oscuros, yōkai, etc.

Se les asocia con la maldad y los malos augurios y es uno de los yōkai más temidos por los niños.

Festivales de Japón: el Oni Odori o Baile de los Ogros, en la ciudad de sanjo (prefectura de Niigata)
Festivales de Japón: el Oni Odori o Baile de los Ogros, en la ciudad de Sanjo (prefectura de Niigata)

 

Aunque su aspecto varía sustancialmente, generalmente se les representa como una criatura de aspecto humanoide, de gran tamaño, con piel roja, azul o verde, cara siniestra, cabello negro y desaliñado, dos cuernos sobresaliendo de su cabeza, largos colmillos y garras afiladas. Visten un fundoshi elaborado con piel de grandes animales.

Habitualmente van armados con un kanabo (porra grande con puntas) o con una gran espada. Se dedican a aplastar y destruir a los humanos únicamente por diversión.

¿Sabías que…?

A los demonios femeninos no se les llama Oni sino Kijo (鬼女)

 

Se dice que viven en cuevas, montañas e islas remotas, e incluso en castillos abandonados, especialmente en la región de Tōhoku, y que se alimentan de ganado y humanos. Por cierto, les encanta el alcohol.

Todos los Oni poseen una fuerza extrema, y muchos de ellos son grandes hechiceros. Son portadores de desastres, propagadores de enfermedades y castigadores de los condenados en el infierno.

Los Oni nacen cuando los humanos más malvados mueren y van a parar a uno de los muchos infiernos budistas. Allí se transforman en Oni, para servir al gran señor de los infiernos.

El trabajo de un Oni es torturar a los pecadores que no son lo suficientemente malvados como para renacer como Oni.

Existe un famoso festivo celebrado en febrero en todo Japón llamado Setsubun, en el que mediante un ritual llamado “mamemaki” se expulsa a los Oni de las casas y se intenta atraer la fortuna.

Habas de soja para el ritual "mamemaki"
Habas de soja para el ritual “mamemaki”

 

Los Oni en la cultura popular actual

Los Oni suelen aparecer como monstruos en general en el anime.

En la serie “Inuyasha“, por ejemplo, aparecen incontables Oni.

En la serie “Anpanman“, Onion Oni es obviamente un Oni. También lo son Ogremon en la serie “Digimon” y el Gran Rey Enma en “Dragon Ball Z“.

 

 

Ushi-Oni

El Ushi-Oni (牛鬼) o Demonio Toro (también conocido en Japón como Gyūki) es un tipo de yōkai terrorífico que habita en la costa o en zonas cercanas al mar, especialmente en el oeste de Japón.

Por lo general, suelen tener cabeza de toro o buey y cuerpo de horrible demonio o araña gigante.

Yokai: Ushi-Oni

 

Son extremadamente crueles y salvajes. Exhalan veneno y comen humanos. Arrasan los mismos pueblos una y otra vez, enfermando a sus habitantes o lanzándoles terribles maldiciones.

Aunque son famosos los Ushi-Oni de las montañas de la isla de Shikoku, la mayoría de ellos se dice que viven en las playas y costas rocosas del oeste de Japón.

En la ciudad de Uwajima (en Shikoku) se celebra cada año en julio el Warei Taisai, más conocido como festival del Ushi-Oni con un desfile de carrozas y grandes figuras de Ushi-Oni que pasa delante de cada casa para alejar los malos espíritus.

Festivales de Japón: el Ushi-Oni Matsuri de Uwajima
Festival del Ushi-Oni de Uwajima (Shikoku)

 

 

Ittan Momen

Los terroríficos Ittan Momen (一反木綿) son retales largos y estrechos (miden un “tan“, que equivale a 10 metros de largo por unos 29 centímetros de ancho) de tela de algodón con ojos, que adquieren vida como tsukumogami.

 

Los Ittan Momen atacan a sus víctimas envolviendo su cara y su cuello, asfixiándolas hasta morir.

La leyenda procede de Kagoshima por lo que se dice que es allí donde se les puede ver volando por el cielo por la noche.

 

 

Karakasa Kozō

Los Karazasa Kozō (唐傘小僧) son yōkai de aspecto inocente, ya que se trata de simples paraguas o parasoles tradicionales chinos (de papel encerado).

Yokai paraguas: Karakasa Kozou

 

Lo terrorífico es que tienen un enorme ojo en el medio, una lengua larga y una o dos patas que les permiten moverse ágilmente y brincar.

Realmente no son peligrosos, ya que no son mortales. Habitualmente se limitan a sorprender a los humanos y lamerles la cara con su saliva aceitosa.

No hay que confundir al juguetón Karazasa Kozō con otros tsukumogami de paraguas que sí son peligrosos para los humanos, como el Hone Karakasa (骨傘) o yōkai de paraguas gigante.

 

 

Hone Onna

Hone Onna (骨女, mujer esqueleto) es un tipo de yōkai que puede clasificarse como fantasma (obake).

 

A diferencia de la gran mayoría de yōkai, que son vengativos y peligrosos, las Hone Onna se levantan de su tumba y se dirigen, impulsadas solo por el amor, a las casas de las personas que amaron en vida. En algunas leyendas, ellas ni siquiera saben que están muertas.

Estos fantasmas se aparecen con el aspecto que tenían en vida: mujeres jóvenes y hermosas en la plenitud de la vida.

Pasan la noche en la casa con su amado y se van por la mañana. Sienten un fuerte apetito sexual y su único deseo es continuar el amor que tuvo en vida.

Sin embargo, esta relación post mortem tiene un precio, ya que cada noche, ella extrae un poco de la fuerza vital de su amante, haciendo que él se debilite cada vez más. Si las visitas se suceden varios días, el amante morirá, uniéndose a ella para siempre en el abrazo de la muerte.

Solo aquellos hombres que no están cegados por el amor y el deseo son capaces de ver que realmente se trata de un cadáver esquelético que regresa de la tumba.

La leyenda más conocida es la de la hone onna llamada Otsuyu del cuento Botan Dōrō (牡丹灯籠, “El Farol de Peonía), representada en obras de teatro kabuki, películas y hasta espectáculos de marionetas.

 

 

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Ōgama

Los Ōgama (大蝦蟇), conocidos también como Bakegama, son sapos gigantes que se hacen más peligrosos cuanto más crecen.

Se dice que cuando un sapo japonés cumple 1.000 años de edad, se convierte en Ōgama.

 

Dado que viven en montañas y ríos de zonas remotas, raras veces se cruzan con humanos.

La leyenda más extendida es que una persona se sentó en una roca sin saber que era un Ōgama, y éste se enfadó y se comió a la persona.

En las narraciones tradicionales, los Ōgama tienen largas lenguas ágiles y pegajosas con las que pueden atrapar y arrastrar casi cualquier cosa hasta su boca para comérsela. Su aliento venenoso parece el arco iris cuando exhalan y a veces llevan lanzas que usan para atacar a los humanos.

Las leyendas de los sapos Ōgama aparecen en varias colecciones de cuentos del período Edo, pero las supersticiones sobre los sapos se remontan mucho más atrás.

Son muy habituales en la prefectura de Niigata y en otras zonas remotas de Japón.

 

 

Abura Sumashi

El Abura Sumashi (油すまし, “prensador de aceite“) es un raro yōkai originario de la prefectura de Kumamoto (concretamente, de Amakusa).

Su aspecto es el de un humano bajito y gordo con una gran cabeza en forma de patata o piedra. En la actualidad se le representa vestido con un abrigo de paja que le cubre el cuerpo debido a que así lo representó el artista Shigeru Mizuki.

 

El abura sumashi más conocido se dice que vive en el paso de montaña Kusazumigoe en Kumamoto, pero solo se aparece raras veces a los viajeros.

Hay una leyenda que dice que una abuela que caminaba por ese paso con sus nietos dijo: “Hace mucho tiempo, un abura sumashi vivía por aquí”. En ese momento, se escuchó una voz misteriosa que respondió: “¡Todavía vivo aquí!”

Este espíritu que sorprende a las personas en el paso de las montañas, se piensa que es el fantasma de un humano que robaba aceite. En los días anteriores a la electricidad, el aceite era una comodidad muy valiosa, necesaria para calentar y alumbrar una casa.

Los abura sumashi son extremadamente raros.

Se sabe muy poco sobre el estilo de vida y los hábitos de este yōkai solitario.

Solo se encuentran en las profundidades de las montañas o en los pasos montañosos del sur de Japón, en toda la cordillera donde crecen las plantas de té silvestres.

El nombre abura sumashi significa “prensador de aceite” y proviene de la extracción de aceite de las semillas de té que crecen en Kumamoto.

Aunque sus orígenes son un misterio, se cree que los abura sumashi son los fantasmas de los ladrones de aceite que escaparon al bosque. El aceite era un producto costoso y difícil de fabricar que requería tiempo y trabajo duro para extraerlo de las semillas de té, por lo que su robo era considerado un delito grave.

Según la leyenda, los ladrones de petróleo que escaparon de la justicia en vida, se reencarnaron como abura sumashi como castigo divino por sus pecados.

 

 

Yamabiko

Las zonas agrestes y remotas de Japón están llenas de leyendas sobre fenómenos extraños, como ecos que rebotan con más retraso del que deberían, o que suenan ligeramente diferentes al sonido original.

Cuando el eco falso proviene del bosque, generalmente se atribuye a un Kodama y cuando proviene de las montañas, se atribuye a los Yamabiko (山彦, “eco”, aunque escrito con caracteres que significan “muchacho de la montaña“).

Los Yamabiko son criaturas pequeñas con un aspecto entre perro y mono salvaje. Viven en lo profundo de las montañas y hacen sus hogares en árboles de alcanfor.

Yokai: Yamabiko

 

Son conocidos por sus voces, ya que son capaces de imitar cualquier sonido, incluido el habla humano y las máquinas y vehículos, y los sonidos de la naturaleza.

Algunas noches producen terribles y misteriosos gritos en lo profundo de los bosques que pueden escucharse a largas distancias.

Actualmente hay un Shinkansen (tren bala) que lleva su nombre.

 

 

Kodama

En lo profundo de los bosques montañosos de Japón, los árboles tienen alma en forma de espíritus llamados Kodama (木霊, “espíritu de los árboles“).

Los Kodama viven en el interior de árboles centenarios y pasean por los alrededores de su árbol.

Rara vez se les ve, aunque a menudo se les escucha, especialmente como ecos que tardan un poco más en regresar de lo que deberían (al igual que los Yamabiko).

Su aspecto se asemeja a débiles esferas de luz o pequeñas figuras similares a las personas.

La fuerza vital de un Kodama está directamente ligada al árbol en el que habita. Si uno muere, el otro también.

Los habitantes de las zonas rurales, cuando encuentran un árbol habitado por un Kodama,  lo honran marcándolo con una cuerda sagrada (shimenawa).

Cuando un viejo árbol se corta, “sangra”, lo cual se considera una señal de que hay un Kodama viviendo en él. Por eso, la tala de un árbol muy antiguo se considera un pecado grave en el sintoísmo y trae aparejada una terrible maldición sobre toda la comunidad.

 

Kodama en la cultura actual

Los Kodama se hicieron muy populares gracias a los Studio Ghibli, al igual que los Mizuchi (dragones marinos). Concretamente, pueden verse kodama en el film de animación “La Princesa Mononoke“.

 

Hay en el anime otros personajes Kodama menos conocidos como en “Hozuki No Reitetsu“, donde aparece con forma de niño humano.

 

 

Aka Manto

Aka Manto (赤マント, “manto rojo“) es una leyenda urbana relacionada con los inodoros, en particular los de las escuelas de primaria.

 

Existen multitud de versiones de esta leyenda, pero básicamente todas relatan más o menos esto:

Es de noche y un estudiante se encuentra aún en la escuela. Siente una fuerte necesidad de ir al aseo. El más cercano es el que normalmente los estudiantes evitan porque es más antiguo, está menos cuidado y pesa sobre él una leyenda terrible.

Pero el estudiante, sin tiempo para buscar otro aseo, decide entrar. Al acabar de usarlo descubre que no hay papel higiénico. Entonces escucha una voz extraña que le pregunta: “¿Quieres papel rojo o papel azul?”.

Entonces el estudiante responde “¡papel rojo!” y un momento después es apuñalado y violentamente de modo que su sangre queda esparcida por todas partes empapando su cuerpo y haciéndolo parecer como si llevara una capa roja brillante.

Algún tiempo después, otro estudiante se encuentra en una situación similar y decide usar ese aseo a pesar de que conoce los rumores sobre un estudiante que murió en el baño.

Finalmente una voz le pregunta: “¿Papel rojo o papel azul?”. Puesto que recuerda la leyenda, responde: “¡Papel azul!” y en ese momento toda su sangre es succionada de su cuerpo, dejándole muerto y con la cara azul en el suelo o bien es estrangulado.

Existen muchas variaciones de esta leyenda, cada una con pequeñas diferencias. A menudo el cuarto puesto es el maldito, ya que el número cuatro está asociado con la muerte. Por lo general, es un baño de estilo antiguo para usar de cuclillas.

La verdadera identidad de Aka Manto varía según el relato. Suele ser un asesino en serie o un fantasma. También puede ser una criatura llamada Kainade, cuyo único deseo es tocar el trasero del estudiante.

 

 

Namahage

Los Namahage (生剝) son unos yōkai espantosos que viven en las montañas de la costa norte del Mar de Japón.

Se parecen a los Oni. Su piel es de color rojo brillante o azul, su cabello es largo y alborotado, su mirada es salvaje, su gran boca está llena de afilados dientes y, a menudo, tienen cuernos que salen de su frente.

Llevan trajes y calzado de paja y portan grandes espadas.

Festivales de Japón: el Namahage Sedo Matsuri (なまはげ柴灯まつり) en la prefectura de Akita. Monstruos asustan a niños.

 

Una vez al año, durante el Koshōgatsu (小正月), la primera luna llena del Año Nuevo, se dice que los Namahage descienden de las montañas para asustar a los aldeanos.

Van de puerta en puerta blandiendo sus espadas y diciendo: “¿Hay niños malos por aquí?“.

Festivales de Japón: Namahage Sedo Matsuri en Oga (prefectura de Akita)

 

Les gusta especialmente asustar a los niños pequeños y a las parejas de recién casados.

A pesar de su feroz apariencia y comportamiento, en realidad son yōkai con buenas intenciones: son mensajeros de los dioses que bajan de las montañas para advertir contra la pereza y castigar a los perezosos y a los malvados.

El origen del nombre Namahage

El nombre namahage proviene de otra burla del uso de namahage: “¿Ya te han pelado las ampollas?” En los fríos meses de invierno, una persona perezosa que pasaba todo su tiempo frente a la chimenea tenía ampollas por estar demasiado cerca del calor durante demasiado tiempo. Namomi es un nombre regional para estas ampollas de calor y hagu significa pelar. La combinación de esas palabras se convirtió en namahage.

 

El Namahage tiene en la actualidad una gran importancia en las festividades de Año Nuevo en la prefectura de Akita (antigua provincia de Dewa). Se celebra el festival Namahage Sedo Matsuri.

De hecho, es en esa prefectura donde reciben el nombre de Namahage, ya que en la vecina prefectura de Yamagata se les conoce como Amahage; en la prefectura de Ishikawa se les conoce como Amamehagi; y en la prefectura de Fukui se les conoce como Appossha.

 

 

Mizuchi

Mizuchi (蛟) es un enorme y esbelto dragón marino parecido a una serpiente. Suele decirse que es el espíritu del agua o la deidad de los ríos.

Una muy buena representación de Mizuchi es el dragón Haku de la famosísima película de animación “El Viaje de Chihiro“, de Hayao Miyazaki.

Foto: Studio Ghibli/Toho

 

Haku es un mizuchi en todos los sentidos, ya que es literalmente un espíritu de agua y tiene una forma de dragón muy similar a las que pueden encontrarse en los antiguos cuentos populares.

Por ello, los Mizuchi se hicieron muy populares gracias a Studio Ghibli.

También pueden verse dragones Mizuchi, aunque no tan obvios, en “Noragami” (el personaje de Mizuchi, que puede caminar sobre el agua), en “GeGeGe No Kitaro” (donde aparece un mizuchi como enemigo) y en “Omamori Himari“.

 

 

Seiryū

Seiryū (青竜, “dragón azul”) es un gran dragón azul verdoso con larga lengua que vive en el cielo oriental.

 

Puede recibir otros nombres (Seiryō, Shōryū, Sōryū y Chinron).

Seiryū abarca siete de las veintiocho constelaciones chinas, ocupando una cuarta parte de todo el cielo:

  • las constelaciones que componen los cuernos y el cuello del dragón están ubicadas en Virgo
  • la constelación que forma el pecho del dragón se encuentra en Libra
  • las constelaciones que componen su corazón, vientre y cola se encuentran en Escorpio
  • el final de su cuerpo se extiende hasta Sagitario

Este dragón está lleno de simbolismo. Es uno de los cuatro shijin (figuras mitológicas simbólicas del taoísmo) y dentro del calendario chino está asociado al elemento de la madera, la primavera, el planeta Júpiter y los colores azul y verde.

También representa la virtud de la benevolencia y simboliza la creatividad. Además se dice que controla la lluvia.

Está consagrado en el templo Kiyomizudera de Kioto, situado en la parte oriental de la ciudad.

 

¿Sabías que…?

Seiryū y los otros tres shijin llegaron a Japón desde China en el siglo VII d.C. Están fuertemente asociados con el taoísmo, el feng shui, la astrología, la teoría de los cinco elementos y otras formas de misticismo chino.

De hecho, las antiguas capitales de Fujiwara-kyō, Heijo-kyō y Heian-kyō se construyeron en consonancia con estas creencias, dedicando cada uno de los cuadrantes de la ciudad a cada uno de los Cuatro Símbolos shijin (las excavaciones de los antiguos túmulos funerarios en Nara revelaron la existencia de pinturas de Seiryū y los otros shijin en las paredes de las tumbas).

 

En siglos posteriores, las creencias astrológicas se desvanecieron, por lo que la adoración a los Cuatro Símbolos se reemplazó por la adoración de los Cuatro Reyes Celestiales del Budismo. Sin embargo, su uso como símbolos continuó hasta nuestros días.

 

 

Zashiki Warashi

Los Zashiki Warashi (座敷童子, “el niño del zashiki”) son unos yōkai que, como su propio nombre indica, habitan en las zashiki (sala de estar con suelo de tatami), aunque a veces pueden aparecerse en otras estancias.

Yokai: Zashiki Warashi

 

Por lo tanto, se trata de espíritus domésticos similares a los existentes en otras culturas.

Son considerados espíritus guardianes de la casa y se dice que una casa con un Zashiki Warashi prosperará y en ella entrará la riqueza, mientras que una casa que lo ahuyente, caerá en decadencia y ruina.

En muchos hogares, estos espíritus se hacen amigos de los niños de la casa, enseñándoles canciones, juegos y rimas infantiles. Se dice que también hacen compañía a las parejas ancianas o a las que no pudieron tener hijos.

Se dice que disfrutan de los dulces y las golosinas. Por ello, existe la costumbre de colocarles comida en el zashiki, e incluso poner monedas en los cimientos de la casa cuando se está construyendo.

Por lo general, estos espíritus suelen ser invisibles o casi.

Cuando son visibles, los Zashiki Warashi aparecen como niños de cinco o seis años y con rostros rojos sonrojados, vestidos con trajes de guerreros (si son niños) y con kimonos estampados y con el pelo corto y recortado o largo y recogido (si son niñas).

No obstante, se dice que los niños y los dueños de la casa pueden percibir a estos espíritus por sus bromas.

A los Zashiki warashi les encantan las travesuras. A menudo, las primeras señales de su existencia son un rastro de huellas de niños tras pisar ceniza o polvo, ruidos con juguetes, voces de niños o kagura (música sagrada sintoísta).

Estos yōkai aparecen en las leyendas por todo Japón, aunque con una enorme diversidad de nombres según la región.

 

 

Wa Nyūdō

Los Wa Nyūdō (輪入道, “rueda sacerdote“) son cabezas de hombres gigantes y temibles atrapadas dentro de ruedas de carretas de bueyes en llamas.

Sus cabezas están afeitadas (como las de los monjes) en penitencia por los pecados cometidos durante su vida.

Yokai: Wa Nyudo

 

Son sirvientes del infierno y patrullan la tierra en busca de personas malvadas. De ese modo redimen los pecados de su vida anterior.

Cuando capturan a una víctima (normalmente un criminal malvado o un sacerdote corrupto) arrastran a su víctima hasta el infierno para ser juzgada y condenada, mientras sienten un placer sádico al infligirles dolor.

Cuando se ve un Wa Nyūdō, hay que mantenerse alejados de las carreteras y de todas las puertas y ventanas para evitar cualquier aviso de este demonio.

El solo hecho de verle es suficiente para atraer la mala suerte a toda una familia.

 

 

Gashadokuro

Los Gashadokuro (がしゃどくろ) son esqueletos gigantes que deambulan por el campo en las horas más oscuras de la noche. Sus dientes y huesos castañetean sonando como “gachi gachi”, motivo por el que el nombre de este yōkai reproduce esta onomatopeya.

Pero no siempre son ruidosos. Cuando un humano camina por un sendero por la noche, el Gashadokuro se arrastra silenciosamente para atrapar a su víctima y moderle la cabeza o aplastarla con sus manos.

Se dice que los Gashadokuro (también conocidos como Ōdokuro, 大ドクロ, “gran calavera”) están formados por una masa de huesos de cadáveres de cientos de soldados muertos en combate y gente muerta de hambre que al fallecer en medio del campo no reciben los ritos funerarios adecuados, lo que les hace albergar una enorme ira y odio contra los vivos.

El escrito más antiguo en que se menciona a un Gashadokuro se remonta a una sangrienta rebelión contra el gobierno central que tuvo lugar hace más de mil años y fue liderada por un samurái llamado Taira No Masakado. Su hija Takiyasha Hime era una famosa hechicera.

Masakado fue asesinado durante la revuelta y su hija continuó con su causa usando su magia negra para invocar a un gran esqueleto creado con los cuerpos de los soldados muertos para atacar la ciudad de Kioto. Este monstruo está representado en un famoso grabado de Utagawa Kuniyoshi.

 

 

Descubre el mundo misterioso de los yōkai

Este artículo se completa con otro en el que hablamos en profundidad de los yōkai, su origen, clasificación e importancia en la cultura japonesa actual:

Los yōkai: origen, tipos e importancia cultural

 

 

Cultura japonesa

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Bibliografía:

Enciclopedia Yokai Volumen 1

Enciclopedia Yokai Volumen 2

Yokai Attack!

Yokai.com

Wikipedia

Yokai Fandom

 

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Javihttp://japon-secreto.com
Soy licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, y blogger desde el año 2002. Me gusta mucho Japón y por eso exploro en profundidad tanto su geografía como su cultura. En Japón Secreto deseo transmitir mi pasión por Japón y hacer que más gente descubra todo lo que este país atesora y que he descubierto junto con Pilar a lo largo de 16 viajes al País del Sol Naciente. Hay mucho Japón por descubrir y quiero mostrarlo.

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