Hay un lugar en Japón en el que puedes hablar con los muertos e incluso enviarles una carta al más allá.

Un lugar considerado la puerta al infierno.

Se llama Osorezan y es uno de los tres montes más sagrados de Japón.

Situado en la desconocida región de Tōhoku, es un lugar realmente extraño.

 

Osorezan (también llamado Monte Osore) es otro de esos lugares realmente extraños y desconocidos que merece la pena visitar si te gusta viajar a rincones alejados del turismo habitual.

Realmente sientes que estás en otro mundo, muy lejos de casa.

Templo Bodaiji en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)
Templo Bodaiji en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)

 

 

Osorezan, un monte extraño y espeluznante

Hace muchos años tuve un sueño: me encontraba en lo alto de un monte.

Era un lugar misterioso con un edificio sagrado situado en un terreno estéril y de aspecto volcánico donde me sentía solo y, al mismo tiempo, con la sensación de que alguien me observaba.

Años después descubrí unas fotografías de Osorezan y me sobresalté: ESE era el lugar que vi en mi sueño.

Mi pensamiento fue: “tengo que ir hasta allí”.

 

Osorezan  (恐山, “monte Osore” o “monte del miedo”) es un volcán inactivo que entró en erupción por última vez hace 10.000 años.

Está considerado uno de los tres montes más sagrados de Japón y “la puerta al mundo de los muertos”, gracias al ambiente profundamente místico pero también bastante tétrico del lugar.

Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)
Terreno volcánico en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)

 

Situado en la remota península de Shimokita, el punto más al norte de la prefectura de Aomori, se puede viajar hasta allí en tan solo unas horas en tren desde Tokio.

 

 

Un paisaje dantesco

Osorezan es una montaña con un paisaje inusual debido a la actividad volcánica del subsuelo.

El terreno es yermo y gris, con un fuerte olor a azufre en el aire y otras emanaciones tóxicas que pueden verse burbujear en algunos lugares del terreno y que se dice que provocan imágenes del infierno.

Terreno volcánico en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)
Terreno volcánico en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)

 

El lago Usori, situado muy cerca del templo, adquiere diversos tonos azules sobrenaturales, debido al alto contenido de azufre de sus aguas.

Además, en los terrenos del templo de Osorezan corren riachuelos de aguas termales procedentes del subsuelo volcánico activo.

Aguas sulfurosas en el templo Bodaiji. Osorezan (Aomori, Tohoku)
Aguas sulfurosas corren por el templo Bodaiji. Osorezan (Aomori, Tohoku)

 

Un lugar de clima también extremo: muy caluroso en verano y con temperaturas realmente bajas en invierno, motivo por el cual solo está abierto al público unos pocos meses al año.

La singular mezcla entre la devastación propia de los terrenos volcánicos y algunos resquicios de plantas y suelos semicubiertos de hierba dan como resultado un paisaje dantesco y postapocalíptico.

Cuando te adentras en los terrenos de Osorezan comprendes por qué recibió el nombre de “monte del miedo” hace más de 1.000 años.

Visitando el templo Bodaiji en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)
Visitando el templo Bodaiji en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)

 

 

Lugar sagrado del budismo japonés

El monte Osorezan es uno de los tres lugares más sagrados de Japón, junto con los montes Koyasan y Hieizan.

Fue descubierto hacia el siglo IX por un monje budista llamado Ennin que, mientras estudiaba enseñanzas budistas en China, tuvo un extraño sueño en el que un ser sobrenatural le decía que cuando volviera a Japón caminara hacia el Este y allí encontraría la tierra de Buda.

Estatua de Buda en Osorezan (Aomori, Tohoku)
Estatua de Buda en Osorezan (Aomori, Tohoku)

 

Según la leyenda, este monje comenzó a buscar, al Este de Japón, una montaña sagrada que reuniera características similares a las descripciones conocidas del mundo de Buda, incluyendo ocho picos que la rodean y un río.

Por ese motivo se construyó allí mismo el importante templo Bodaiji (菩提寺).

 

El río Sanzu, la frontera con la tierra de los muertos

Osorezan no solo es considerada la tierra de los muertos sino también la puerta de entrada al más allá.

Según la creencia budista, las almas de los muertos deben cruzar el río Sanzu (“Sanzu No Kawa” o “Sanzu Kawa“, 三途川, “el río de los tres cruces”) para alcanzar la otra vida.

 

Curiosa coincidencia

La creencia en el río Sanzu recuerda enormemente a la antigua religión griega, en la que se hablaba del río Estigia, que confluía junto con otros en la laguna Estigia, que deben cruzar quienes quieren alcanzar el inframundo.

 

En los funerales japoneses se colocan seis monedas en el ataúd del difunto precisamente por la creencia de que las necesitará para cruzar el río Sanzu.

 

Si te interesa conocer más detalles sobre los funerales en Japón, te recomiendo ver la película japonesa “Despedidas”.

Cartel de "Despedidas" (おくりびと, "Okuribito", 2008)

 

 

El lago Usori

Las aguas del río Sanzu acaban en el lago Usori (宇曽利湖), que también suele llamarse Usorisan (宇曽利山湖) y está formado dentro de un cráter volcánico.

Lago Usori en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)
Lago Usori en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)

 

Dicho lago presenta un aspecto sobrenatural debido a las altas concentraciones de sulfuros en sus aguas, que le dan unos tonos azulados extraños, más visibles cuanto más intensa es la luz del sol.

Se dice que la belleza de este lago evoca el paraíso budista.

Lago Usori en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)
Lago Usori en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)

 

Obviamente, sus aguas son venenosas, por lo que no verás ni un pez si te acercas a la orilla.

 

Las 108 ollas volcánicas

Se dice que en los terrenos sagrados de Osorezan hay exactamente 108 pequeñas ollas volcánicas que expulsan agua sulfurosa, precisamente el mismo número de pecados mundanos que, según el budismo, te alejan de la perfección.

 

Las 108 campanadas

Durante la última noche del año, pasada la medianoche, es tradición en Japón que los templos budistas toquen 108 campanadas para recibir el Año Nuevo, precisamente por el significado de este número en el budismo.

Nochevieja en Japón

 

Los visitantes tienen por costumbre realizar un recorrido señalizado que recorre todas estas ollas.

Emanaciones volcánicas en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)
Emanaciones volcánicas en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)

 

El puente Taiko

Antes de acceder a los terrenos sagrados del templo Bodaiji hay dos estatuas de demonios que marcan el lugar en el que se encuentra el puente Taiko.

Estatuas de demonios y puente Taiko a la entrada de Osorezan (Aomori, Tohoku)
Estatuas de demonios y puente Taiko a la entrada de Osorezan (Aomori, Tohoku)

 

El puente Taiko (太鼓橋) cruza el río Sanzu y, según la mitología budista, todo el mundo debe cruzarlo para llegar al otro mundo.

Se dice que es más fácil cruzar el puente cuando se tienen pocos pecados.

 

 

Estatuas Jizō, protectoras de los niños muertos

Entre las almas de difuntos que intentan cruzar el río están las de los niños muertos y los bebés que no llegaron a nacer.

Estatuas de Jizo en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)
Estatuas de Jizo en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)

 

Se dice que estas almas construyen pilas de guijarros a lo largo del lecho del río (llamadas “Sai No Kawara”, 賽の河原) en un intento por llegar al otro lado.

Estatua de Jizo en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)
Estatua de Jizo en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)

 

Se dice que los demonios están constantemente intentando echar abajo las pilas de piedras, por lo que Jizō protege a las almas de los niños.

Huellas de manos de niños (Foto: Japan Guide)

 

Por eso pueden verse numerosas estatuas de Jizō por todo Osorezan.

También pueden verse numerosas piedras y guijarros apilados.
Son ofrendas a Jizō que dejan los padres de niños muertos con la esperanza de que Jizō las utilice para ayudar a sus hijos a acceder al paraíso.

Estatua de Jizo en Osorezan: la tierra de los muertos (Aomori, Tohoku)
Estatuas de Jizo en Osorezan y lugar para depositar ofrendas

 

Por cierto, también se pueden ver muchos molinillos de viento de colores brillantes en Osorezan y pequeños juguetes o ropa de bebé.

Son otras ofrendas habituales en ese lugar, en recuerdo a los niños perdidos y que despertaron en nosotros sentimientos melancólicos.

Hay quien dice que los lugares en los que se depositan las ofrendas son buzones para enviar cartas al más allá.

 

 

 

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6 Comentarios

  1. Hola chicos. He conocido parte de Tohoku gracias a vosotros en mi primer viaje por Japon. Pero no llegué tan lejos. Sin duda, este lugar estará en mis planes para cuando se pueda volver a viajar a Japón. Gracias

    • Hola Rosa
      Nos alegra saber que has podido descubrir la fascinante y oculta región de Tohoku con nuestra indicaciones.
      Si viajas en verano o antes de que se cierre en octubre, te recomendamos visitar este lugar y hacer noche en Hachinohe.
      Gracias por tu comentario

    • Hola Pedro.

      Si deseas visitar este lugar, te recomendamos realizar una ruta o itinerario por Tohoku. Hay mucho por descubrir ni solo en la prefectura de Aomori sino en toda la región.
      Si necesitas ayuda, cuenta con nosotros.
      Gracias por tu comentario.

    • Hola Isabel.
      Gracias por el piropo.
      Si te decides a visitar este lugar, te recomendamos realizar un viaje por toda la región de Tohoku.
      Aomori, Fukushima, Niigata y Yamagata son prefecturas llenas de lugares espectaculares y desconocidos.
      Contacta con nosotros y te ayudaremos

      Saludos

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