Viajar a Japón con niños es una experiencia enriquecedora tanto para los pequeños como para los adultos.
Más allá de sus templos antiguos, la tecnología punta o el anime, Japón es una sociedad que otorga gran importancia a la educación, la cortesía y la convivencia en comunidad, valores que se reflejan desde la infancia.
Conocer cómo viven y crecen los niños japoneses no solo permite entender mejor la cultura del país, sino también disfrutar de un viaje más consciente y enriquecedor.
La infancia en la cultura japonesa
En Japón, los niños son considerados un tesoro familiar y social.
Desde edades tempranas, se les enseña a respetar a los demás, a mantener la armonía del grupo (el concepto de wa) y a participar activamente en la vida escolar.
La educación japonesa enfatiza la cooperación y la autodisciplina tanto como el rendimiento académico.
Las escuelas japonesas suelen fomentar la autonomía: los niños van y vuelven solos del colegio, limpian sus aulas y se encargan de tareas diarias que promueven la responsabilidad y el trabajo en equipo.
Esta independencia temprana sorprende a muchos visitantes extranjeros y refleja la confianza mutua que caracteriza a la sociedad japonesa.
Niños y tradiciones en Japón
A lo largo del año, los niños participan en numerosas festividades tradicionales.
Algunas de las más importantes son:
Hinamatsuri (雛祭り o Festival de las Muñecas)
Celebrado el 3 de marzo, es una festividad dedicada a las niñas, con hermosas exhibiciones de muñecas tradicionales.
Kodomo No Hi (こどもの日 o Día de los Niños)
El 5 de mayo, las familias izan coloridas carpas de carpa (koinobori) para desear salud y fortaleza a sus hijos.
Shichi-Go-San (七五三)
El 15 de noviembre, los niños de 3, 5 y 7 años se visten con trajes tradicionales y visitan los santuarios para agradecer y pedir protección.
Estas celebraciones ofrecen a los viajeros una oportunidad única para observar de cerca la conexión entre la infancia y las tradiciones japonesas.
Viajar a Japón con niños: experiencias únicas
Japón es un destino excepcionalmente seguro, limpio y cómodo para las familias que viajan con niños.
Los transportes públicos son puntuales y accesibles, muchos restaurantes ofrecen menús infantiles y existen múltiples actividades pensadas para los más pequeños.
– Parques y jardines históricos, como el Zoo de Ueno en Tokio o el Parque de Nara, donde los niños pueden interactuar con los famosos ciervos sagrados mansos que viven en libertad.
– Tiendas y cafés temáticos, inspirados en personajes como Pokémon, Hello Kitty o Super Mario, que fascinan tanto a niños como a adultos.
– Experiencias culturales: talleres de origami, clases de cocina o vestir un yukata en verano pueden convertirse en recuerdos inolvidables.
Consejos prácticos para viajar con niños por Japón
Allí podéis relajaros y disfrutar de mucho más espacio en la habitación de lo habitual en Japón.
Seguridad
Japón es uno de los países más seguros del mundo.
No obstante es recomendable llevar siempre una identificación para los niños y acordar puntos de encuentro en lugares bulliciosos.
Un país donde crecer y aprender juntos
Japón es un destino que inspira curiosidad, respeto y aprendizaje, tanto en los niños como en los adultos que lo visitan.
Sus valores de cortesía, cooperación y armonía convierten cada experiencia —desde visitar un templo hasta comprar dulces en una tienda local— en una oportunidad de descubrimiento cultural.
Viajar con niños por Japón no solo es posible, sino profundamente recomendable: es una forma de mirar el país a través de los ojos más curiosos y sinceros.
En Japón Secreto te ofrecemos contenido sin anuncios intrusivos y sin contenido de pago. Si te gusta lo que hacemos, puedes apoyarnos con una pequeña donación (desde 1 euro) para ayudarnos a mantener nuestra independencia.
El 5 de mayo se celebra en Japón el "Kodomo No Hi" o "Día de los Niños", por lo que en numerosos lugares del país ondean enormes cometas con forma de carpa.
Con motivo del Día del Niño, en algunas localidades japonesas se celebra el Festival Nakizumo, una costumbre que tiene más de 400 años de antigüedad, en la que luchadores de sumo hacen llorar a niños.
El Festival Seimei se celebra cada año el Día del Equinoccio de Otoño (alrededor del 22 de septiembre), y también el día anterior, en el santuario Seimei de Kioto.
"Nadie Sabe" cuenta la historia de cuatro niños que han de buscarse la vida solos en casa ante las enormes ausencias de su madre, que trabaja fuera de la ciudad.