Cuando se viaja por Japón es imposible no encontrarse con santuarios sintoístas.
A veces aparecen al final de una calle comercial, casi escondidos entre edificios.
Otras veces se encuentran en lo alto de una montaña, al borde del mar o en medio de un bosque.
Algunos son enormes complejos religiosos y otros apenas consisten en un pequeño edificio junto a una carretera.
Y, sin embargo, todos tienen algo en común: son santuarios sintoístas, lugares destinados a venerar a los kami, las divinidades o presencias sagradas del sintoísmo.
Se calcula que hay cerca de 85.000 santuarios sintoístas en todo Japón.
Para entender realmente qué estamos viendo cuando atravesamos un torii, conviene conocer qué es un santuario, qué significa cada una de sus partes, qué tipos existen y a quienes están dedicados.
Debo reconocer mi total fascinación por el sintoísmo y los santuarios japoneses. Por ello he escrito este extenso y detallado artículo para que los descubras.
¿Qué es un santuario japonés?
Un santuario japonés es mucho más que una colección de edificios tradicionales.
En japonés, la palabra jinja (神社) significa literalmente «santuario» y se utiliza para designar los lugares en los que se veneran los kami del sintoísmo.
Según la explicación de Jinja Honchō (la organización que agrupa a una gran parte de los santuarios sintoístas de Japón), los santuarios son lugares sagrados donde se veneran los numerosos kami de la tradición japonesa.
Estos pueden estar relacionados con la naturaleza, la mitología, antepasados, personajes históricos o determinadas comunidades y territorios.
Se cree que los santuarios sintoístas son la morada de los kami, las deidades sintoístas.
¿Cuándo y por qué se visitan?
Las personas visitan los santuarios para rendir homenaje a los kami o para pedir buena fortuna.
También se visitan durante momentos especiales como el Año Nuevo, Setsubun, Shichigosan y otras festividades anuales.
Además, muchas parejas celebran allí su boda y también es tradición llevar a los recién nacidos a un santuario pocas semanas después de nacer.
La importancia de la naturaleza
La relación entre santuario y naturaleza es especialmente importante.
Desde tiempos antiguos, los japoneses han considerado que determinadas montañas, árboles, rocas, ríos, mares y otros elementos naturales podían estar vinculados a la presencia sagrada de un kami.
Antes incluso de que existieran edificios propiamente dichos, determinados lugares naturales podían ser objeto de veneración.
Por eso algunos santuarios japoneses no tienen necesariamente un gran edificio principal o incluso conservan como elemento sagrado una montaña, una roca o un espacio natural.
Un santuario no es simplemente un edificio religioso: es un espacio que señala la presencia de lo sagrado.
¿Qué es el sintoísmo?
El sintoísmo (神道, shintō) es la tradición religiosa originaria de Japón. Pero no tiene un único fundador ni un texto sagrado equivalente a la «biblia».
Su desarrollo está profundamente relacionado con antiguas prácticas de veneración de la naturaleza, los antepasados y los kami.
La propia Jinja Honchō define el sintoísmo como una tradición surgida de la vida de los japoneses y basada en la convivencia entre las personas y la naturaleza.
La palabra kami suele traducirse como «dios» o «deidad», pero esa traducción puede resultar algo limitada.

En el contexto sintoísta puede referirse a divinidades mitológicas, fuerzas de la naturaleza, espíritus vinculados a determinados lugares o personas veneradas después de su muerte.
Por eso se habla tradicionalmente de yaoyorozu no kami (八百万の神), literalmente «ocho millones de kami», una expresión que transmite la idea de una enorme diversidad de entidades sagradas.
¿Cuál es la diferencia entre un santuario y un templo en Japón?
Es una de las dudas más habituales de quienes viajan a Japón.
La diferencia fundamental es religiosa:
Santuario → sintoísmo
La característica arquitectónica más reconocible de un santuario es la puerta torii (鳥居), mientras que los templos budistas suelen tener una sanmon (山門) como puerta principal.
También pueden encontrarse otros elementos característicos que diferencian a templos y santuarios.
Las principales partes de un santuario japonés
Un santuario puede ser muy sencillo o formar un enorme complejo con numerosos edificios.
Sin embargo, hay varios elementos que aparecen con frecuencia.
Torii (鳥居): la puerta que separa dos mundos
El torii (鳥居) es probablemente el elemento más reconocible de los santuarios japoneses.
Una puerta torii marca muchas veces la entrada al recinto.
Después aparecen un sendero, árboles, linternas de piedra, una fuente para purificarse y, finalmente, los edificios donde se realizan las ceremonias y se rinde culto.
En ocasiones ese torii es gigantesco, como en el caso del santuario Heian de Kioto.
Es la puerta que marca simbólicamente el límite entre el espacio cotidiano y el espacio sagrado del santuario o shinki, el ámbito sagrado en el que se encuentra el kami.
Por eso, atravesar un torii no es simplemente pasar por una puerta. Es entrar en otro espacio.
Además, no todos los torii son iguales:
- existen numerosas formas arquitectónicas
- pueden estar construidos con madera, piedra, metal y otros materiales
- el color tampoco tiene por qué ser siempre rojo
Aunque los espectaculares torii bermellón de Fushimi Inari Taisha sean probablemente los más famosos, existen torii blancos, negros, de piedra y de otros colores.
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¿Hay que hacer una reverencia al pasar por el torii?
La práctica tradicional consiste en realizar una ligera reverencia antes de atravesarlo, como muestra de respeto al espacio sagrado.
Si hay varios torii, normalmente se considera que cada uno marca un grado de aproximación al recinto sagrado.
Sandō (参道)
Es el camino que conduce hacia el interior del santuario.
En algunos santuarios se accede subiendo por una escalera de piedra (ishidan) que conduce al interior del edificio y el sandō puede estar bordeado por lámparas de piedra.
Tradicionalmente se considera que el recorrido hasta el lugar donde se encuentra el kami forma parte de la propia experiencia de la visita.
Por eso muchos santuarios están rodeados de árboles y vegetación: el camino no es solamente una vía de acceso, sino una transición progresiva desde el mundo cotidiano hacia el espacio sagrado.
Temizuya o chōzuya (手水舎)
La temizuya o chozuya es la fuente o pabellón destinado a la purificación ritual.
Antes de acercarse al lugar de culto, los visitantes se lavan las manos y se enjuagan la boca utilizando el agua de la fuente.

La idea no es simplemente limpiarse físicamente, sino realizar una purificación antes de acercarse al kami.
El temizu es uno de los pasos fundamentales del ritual de visita al santuario.
Komainu (狛犬)
Son las tradicionales parejas de criaturas guardianas que suelen colocarse delante del edificio principal.
Normalmente tienen aspecto de perros o leones y se consideran protectores del santuario.
Pero no siempre son perros.
Dependiendo de la divinidad venerada pueden aparecer otros animales.
En algunos santuarios dedicados a Inari, por ejemplo, es habitual encontrar zorros (kitsune) en lugar de los tradicionales komainu.
Honden (本殿): el edificio más sagrado
El honden es el santuario principal.
Es el lugar en el que está consagrada la presencia del kami y constituye normalmente el espacio más sagrado del complejo.
Por esa razón, sus puertas suelen permanecer cerradas y el acceso está restringido.
El visitante normalmente no entra en el honden. La oración se realiza desde el haiden, situado habitualmente delante.
Allí se guardan los objetos sagrados que representan a los kami.
En algunos de ellos, una montaña, una cascada o una roca detrás del santuario puede ser objeto de culto.
Haiden (拝殿): donde rezan los visitantes
El haiden o sala de culto es el edificio que normalmente vemos delante del honden y el lugar donde los visitantes realizan sus oraciones.
Suele ser más grande y visible que el honden, precisamente porque está destinado a acoger a los fieles y a las ceremonias.
En muchos santuarios, cuando nos situamos frente a la caja de ofrendas, estamos delante del haiden, no del edificio que contiene directamente al kami.
Heiden (幣殿)
El heiden es la sala destinada a las ofrendas.
En determinadas arquitecturas funciona como espacio de conexión entre el honden y el haiden, aunque su disposición varía según el santuario y el estilo arquitectónico.
Por eso es posible encontrar complejos en los que honden, heiden y haiden forman prácticamente un único conjunto arquitectónico.
Tamagaki (玉垣)
Es una cerca que puede rodear el espacio más sagrado del santuario.
Su función es marcar físicamente la separación entre el área accesible y el espacio donde se encuentra el honden.
Shimenawa (注連縄)
Indican que aquello que delimitan posee carácter sagrado o está relacionado con la presencia de un kami.
Es especialmente fácil reconocerlas alrededor de determinados árboles sagrados y en lugares vinculados a la veneración de elementos naturales.
Cementerio
Solo se encuentran en los templos, no en los santuarios debido a que la muerte se considera una causa de impureza en el sintoísmo.
Por ese motivo, en Japón es el budismo el que se ocupa principalmente de la muerte.
Escenarios
En algunos santuarios se pueden encontrar escenarios para representaciones de danzas sagradas kagura o teatro noh.
Otros edificios
Dependiendo de la importancia del santuario y, por tanto, de la extensión de sus terrenos, puede haber diversos edificios adicionales, como la casa y oficina del sacerdote, un almacén para mikoshi (altares portátiles) y otros edificios auxiliares.
Ise Jingu, considerado el santuario más importante y sagrado de Japón, cuenta con numerosos edificios en una enorme extensión de terreno, con funciones de lo más variopintas, incluyendo una cuadra.

Los sacerdotes y sacerdotisas de los santuarios: kannushi y miko
Los santuarios japoneses no son únicamente edificios y espacios sagrados.
En ellos trabajan también personas encargadas de mantener el recinto, cuidar los objetos sagrados y llevar a cabo los rituales y ceremonias sintoístas.
Las dos figuras que más probablemente encontrará el viajero son los kannushi y las miko.
Se calcula que unas 22.000 personas en Japón se dedican a ejercer como sacerdotes y sacerdotisas sintoístas.
¿Sabías que…?
En los santuarios japoneses es posible encontrar tanto kannushi hombres y mujeres como miko.
La palabra kannushi no designa exclusivamente a un sacerdote varón, sin a una función sacerdotal, al igual que miko.
El color rojo del hakama (pantalón amplio) se reserva para las mujeres, mientras que los hombres visten hakama color celeste o morado, generalmente.
¿Qué es una miko?
Las miko (巫女) son mujeres que trabajan en los santuarios sintoístas.
Su imagen es probablemente una de las más reconocibles de la religión japonesa: suelen vestir una combinación de hakama de color rojo y una prenda blanca llamada chihaya (千早).
En los santuarios actuales, las miko pueden desempeñar diversas funciones.
Ayudan durante las ceremonias y festividades, atienden a los visitantes, venden omamori, omikuji y otros objetos religiosos y colaboran en la preparación de determinadas actividades del santuario.
Durante los grandes matsuri (festivales) pueden participar también en danzas rituales conocidas como miko-mai (巫女舞).
Es importante, sin embargo, no confundir a las miko con «sacerdotisas» en el sentido occidental del término.
La palabra se traduce habitualmente así por comodidad, pero sus funciones y su posición dentro del sintoísmo son diferentes.
¿Las miko son siempre sacerdotisas?
No necesariamente.
En los santuarios contemporáneos existen miko a tiempo completo y también trabajadoras temporales, especialmente durante períodos de gran actividad como Año Nuevo.
De hecho, muchas de las jóvenes que los viajeros ven atendiendo los mostradores de un santuario durante Hatsumōde están realizando funciones de apoyo al santuario y no son necesariamente sacerdotisas con rango sacerdotal.
Por eso, aunque la imagen de una joven vestida de blanco y rojo se ha convertido en uno de los símbolos visuales más conocidos de los santuarios japoneses, la función de una miko puede variar considerablemente de un santuario a otro.
Tipos de santuarios de Japón
En Japón existen decenas de miles de santuarios.
No existe una clasificación única y sencilla que permita dividir todos los santuarios japoneses en unas pocas categorías.
Una manera útil para el viajero es clasificarlos según la divinidad o tradición religiosa que veneran.
Santuarios Inari
Los santuarios dedicados a Inari (稲荷) se encuentran entre los más numerosos de Japón.
Originalmente relacionado con la agricultura y el cultivo del arroz, Inari pasó con el tiempo a asociarse también con el comercio, la industria y la prosperidad.
Su elemento más reconocible son sus miles de torii bermellón y las numerosas figuras de zorros, considerados mensajeros de Inari.
El santuario más famoso de esta tradición es Fushimi Inari Taisha, en Kioto.
Santuarios Hachiman
Los Hachiman jinja o Hachiman-gū están dedicados a Hachiman, una divinidad profundamente relacionada con la tradición guerrera y la protección.
El origen de esta tradición se encuentra en Usa Jingū, en Kyūshū, considerado el primer santuario dedicado a Hachiman.
Uno de los santuarios Hachiman más famosos es Tsurugaoka Hachimangū, en Kamakura.
Santuarios Tenmangū
Los Tenmangū están relacionados con Sugawara No Michizane, una figura histórica del período Heian que terminó siendo venerada como Tenjin.
Entre los más famosos se encuentran Dazaifu Tenmangū, en Fukuoka, y Kitano Tenmangū, en Kioto.
Son especialmente populares entre los estudiantes que se preparan para los exámenes.
Los santuarios Tenjin se reconocen por sus estatuas de bueyes y ciruelos, los árboles favoritos de Michizane

Santuarios Sengen
Están dedicados a la princesa Konohanasakuya, la deidad sintoísta del monte Fuji.
Existen más de mil santuarios Sengen en todo Japón, y los principales se encuentran al pie y en la cima del monte Fuji.

Santuarios dedicados a la familia imperial
Algunos santuarios están relacionados directamente con emperadores o antepasados de la familia imperial.
Fueron financiados y administrados directamente por el gobierno durante la era del sintoísmo estatal.
Los santuarios imperiales se reconocen por el escudo de crisantemos de la familia imperial y porque a menudo su nombre va seguido del término jingū (神宮) en lugar de «jinja».
El título jingū se utiliza especialmente para santuarios vinculados con el emperador, la familia imperial o sus antepasados, aunque existen también casos históricos especiales.
El ejemplo más importante es Ise Jingū, dedicado principalmente a Amaterasu Ōmikami y considerado el santuario de referencia del sintoísmo.
Pero también Izumo y Atsuta, y varios santuarios construidos durante el período Meiji, como el santuario Meiji de Tokio y el santuario Heian de Kioto.
Santuarios dedicados a los fundadores de clanes poderosos
Algunos clanes poderosos de la historia japonesa establecieron santuarios dedicados a sus fundadores.
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El ejemplo más famoso son las decenas de santuarios Toshogu dedicados a Ieyasu Tokugawa, incluido el famoso santuario Toshogu de Nikko.
Otro ejemplo es el santuario Oyama de Kanazawa, dedicado a Maeda Toshiie, fundador del poderoso clan local Maeda.
Santuarios locales
Muchos santuarios están dedicados a kami locales sin estar asociados a otros santuarios.
¿Qué significan Jinja, Jingu, Taisha y otros nombres?
Cuando se viaja por Japón aparecen constantemente nombres terminados en -jinja, -jingū, -taisha o -gū.
No son simples variaciones de escritura.
Son diferentes shagō (社号), es decir, títulos utilizados en los nombres de los santuarios.
Jinja (神社)
Es la denominación general más habitual para un santuario sintoísta.
Ejemplos:
Jingū (神宮)
Se utiliza especialmente para santuarios relacionados con la familia imperial, el emperador o determinados linajes y tradiciones de especial relevancia.
Ejemplos:
- Ise Jingū
- Meiji Jingū
- Heian Jingū
- Kashihara Jingū
Taisha (大社)
Significa literalmente «gran santuario».
Históricamente estaba especialmente asociado con Izumo Taisha, pero actualmente también forma parte del nombre de otros grandes santuarios.
Ejemplos:
Gū (宮)
También aparece en nombres de determinados santuarios, especialmente en aquellos vinculados históricamente con emperadores, miembros de la familia imperial o determinadas tradiciones.
Ejemplos:
- Kitano Tenmangū
- Tsurugaoka Hachimangū
- Nikkō Tōshōgū
- Dazaifu Tenmangū
La arquitectura de los santuarios japoneses
Una de las cosas más fascinantes de los santuarios japoneses es que no existe un único estilo arquitectónico.
Los edificios conservan diferentes tradiciones, algunas de ellas con raíces muy antiguas.
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¿Sabías que…?
En Japón es habitual el sincretismo religioso, es decir, la mezcla de religiones en un mismo terreno, cada una con sus edificaciones características.
Principalmente el sintoísmo y el budismo.
Entre los estilos más importantes se encuentran:
Shinmei-zukuri
Es el estilo asociado especialmente a Ise Jingū.
Se caracteriza por sus líneas sencillas, su cubierta a dos aguas y elementos arquitectónicos que recuerdan a antiguas construcciones de madera.
Taisha-zukuri
Es el estilo asociado a Izumo Taisha y uno de los estilos más antiguos de arquitectura sintoísta.
Nagare-zukuri
Es uno de los estilos más extendidos.
Su característica más reconocible es la prolongación curva de la cubierta sobre la zona frontal del edificio.
Kasuga-zukuri
Recibe su nombre de Kasuga Taisha, en Nara.
Se caracteriza por el acceso situado en el lado del hastial y por una cubierta que se prolonga sobre la entrada.
Hachiman-zukuri
Es característico de algunos santuarios dedicados a Hachiman, especialmente Usa Jingū e Iwashimizu Hachimangū.
Está formado por dos estructuras dispuestas una detrás de otra, cada una con su propia cubierta.
¿Por qué muchos santuarios están rodeados de árboles?
Esta es otra de las claves para comprender un santuario japonés.
La naturaleza no es simplemente un elemento decorativo.
Naturaleza sagrada
La tradición sintoísta está profundamente relacionada con la consideración de determinados elementos naturales como lugares donde puede manifestarse lo sagrado.
Es lo que se conoce como shintai (神体).
¿Sabías que…?
El monte Fuji, por ejemplo, es considerado uno de los shintai más importantes de Japón.
De ahí que muchos santuarios estén rodeados de bosques, árboles antiguos, rocas, montañas o cursos de agua.
En algunos casos, incluso el propio elemento natural es el objeto de veneración. Especialmente las manifestaciones curiosas o raras de la naturaleza como un árbol retorcido, una roca con forma extraña o el musgo.
Por eso puede encontrarse un torii delante de una montaña, una roca, un árbol o incluso una cascada sin que necesariamente exista un gran honden detrás.
¿Cómo se visita un santuario japonés?
Visitar un santuario no es complicado, pero conviene conocer unas reglas básicas.
1. Inclínate antes de atravesar el torii
Una ligera reverencia es una forma tradicional de mostrar respeto antes de entrar.
2. Camina por un lateral del sendero
Tradicionalmente, el centro del sando se considera el espacio por el que transita el kami, por lo que se recomienda caminar ligeramente hacia un lado.
3. Purifícate en el temizuya
Antes de rezar, utiliza el agua para purificar manos y boca. No es necesario que tragues el agua. Puedes escupirla.
4. Acércate al haiden
La oración se realiza normalmente frente al haiden, no ante el honden.
5. Realiza la oración
La forma más conocida de oración es la secuencia:
dos reverencias → dos palmadas → oración → una reverencia
Según Jinja Honchō, esta secuencia es la forma básica de reihai: nirei-nikashu-ichirei.
No obstante, existen particularidades dependiendo del santuario, por lo que es muy interesante leer las instrucciones precisas en aquellos en que el ritual es particular.
6. Al marcharte, vuelve a mostrar respeto
Al abandonar el recinto, puedes realizar otra ligera reverencia hacia el santuario.
¿Qué se puede comprar en un santuario?
Los santuarios japoneses también forman parte de la vida cotidiana y de las tradiciones populares.
Como ya dije antes, es posible comprar una variedad de amuletos.
Entre los elementos más habituales están:
Omamori (お守り)
Son amuletos con forma de bolsita de tela asociados a diferentes tipos de protección y deseos.
Pueden estar relacionados con la salud, los estudios, los viajes, la seguridad, el amor o la prosperidad, dependiendo del santuario.
Omikuji (おみくじ)
Son pequeñas tiras de papel que contienen una predicción sobre la fortuna.
Cuando el resultado no es favorable, es habitual dejar el papel atado en el lugar habilitado para ello.
Ema (絵馬)
Son pequeñas tablillas de madera en las que los visitantes escriben sus deseos, agradecimientos o peticiones y después las dejan en el santuario.
Goshuin (御朱印)
Son sellos y caligrafías realizados en un cuaderno especial llamado goshuinchō.
Para muchos viajeros se han convertido en un recuerdo especial del viaje, aunque originalmente están vinculados a la práctica religiosa y al peregrinaje.
Nosotros tenemos numerosos goshuinchō conteniendo más de un centenar de goshuin de todos nuestros viajes a Japón hasta ahora. Y seguimos adquiriendo más, pues en ellos consta también la fecha de escritura.
Los santuarios forman parte de la vida cotidiana japonesa
Una de las mejores maneras de comprender los santuarios de Japón es dejar de verlos únicamente como lugares turísticos.
Son espacios donde se celebran festivales (matsuri), ceremonias y ritos relacionados con diferentes momentos de la vida.
Se visitan durante Hatsumōde, la primera visita al santuario del año; durante Shichi-Go-San, cuando las familias llevan a los niños para celebrar determinadas edades; para pedir protección, salud o prosperidad; y en numerosas celebraciones locales.
Además, cada comunidad puede tener su propio ujigami (氏神), el kami protector del territorio.
Esto ayuda a entender por qué incluso pequeños santuarios situados en barrios residenciales pueden tener una importancia enorme para quienes viven alrededor.
Los santuarios más famosos de Japón
Japón cuenta con miles de santuarios y sería imposible hacer una lista completa. Pero algunos son especialmente importantes por su historia, arquitectura o tradición religiosa.
Entre los más conocidos están:
- Ise Jingū, en Mie
- Fushimi Inari Taisha, en Kioto
- Izumo Taisha, en Shimane
- Meiji Jingū, en Tokio
- Heian Jingū, en Kioto
- Itsukushima Jinja, en Miyajima
- Kasuga Taisha, en Nara
- Nikkō Tōshōgū, en Tochigi
- Dazaifu Tenmangū, en Fukuoka
- Tsurugaoka Hachimangū, en Kamakura
- Kumano Hongū Taisha, en Wakayama
- Sumiyoshi Taisha, en Osaka
Fuentes para esta guía: Jinja Honcho, Digital Museum Kokugakuin y Wikipedia




















